Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.
Johann Wolfgang Goethe

sábado, 10 de septiembre de 2011

Una palabra - Universidad Loyola del Pacífico

El presente video se diseñó con el fin de compartir nuestra identidad institucional en el marco de la X Reunión de Homólogos de AUSJAL que tendrá lugar en la Universidad Loyola del Pacífico del 20 al 23 de septiembre del 2011. Esperamos sus comentarios y nos ayuden a compartirlo!

viernes, 9 de septiembre de 2011

Reflexiones sobre el 9/11 - Mauricio Meschoulam 1 de 3

Comparto reflexión de un académico de la UIA México. Es una excelente reflexión sobre el 9/11. Habrá que dar seguimiento a las dos restantes. La fuente es su propio Blog que no tuve cómo compartir en redes...
Vínculo: http://mauriciomeschoulam.tumblr.com/


______

Especial de aniversario del 9/11: Terrorismo, psicología y geopolítica. Parte I 
 
Gutierrez Vivó había iniciado una cobertura especial. Yo salía de impartir clase de 7 y no me había enterado de nada. Recuerdo no estar comprendiendo lo que pasaba, cambiar de estación y escuchar a Ciro di Costanzo decir: “Tiene que ser una organización con la infraestructura de Al Qaeda. No cualquiera puede llevar a cabo un atentado de este tamaño”. Regresé a Gutierrez Vivó y fui paulatinamente abriendo los ojos. Don José narraba, palmo a palmo, cómo la primera de las torres se desplomaba. Decidí desviarme a casa (primer cambio de conducta). Desperté a mi esposa (segundo). Empezó a llorar. Sentí una necesidad de buscar, abrazar y proteger a mi beba de 1 año y medio. En ese momento no lo sabía, pero en cientos de miles de hogares del planeta sucedía exactamente lo mismo que en el mío. “America at war” titulaban los noticiarios el programa que desesperadamente encendí. ¿Era en verdad una guerra? ¿Quién contra quién? ¿Dónde estaba ubicado el enemigo como para lanzarle todo el poderío militar de la máxima potencia del planeta? Los locutores no sabían contestar nada de eso. Por la tarde, cuando Bush emitió su primer discurso (que yo esperaba algo más cercano al de Churchill antes de la Segunda Guerra Mundial), me di cuenta de que tampoco comprendía lo que sucedía con certeza, ni sabría diseñar las respuestas adecuadas. Nadie entendía nada.
Han sido tantas las implicaciones de un evento como el de aquél 9/11, que es preciso ordenar un poco la cabeza, incluso 10 años después, y los múltiples ángulos para abordarlo. En esta edición especial, intento cubrir en tres partes solo algunos de estos aspectos, consciente de que existen más:
1) El papel del evento en la Historia. El largo plazo. Del bipolarismo de la Guerra Fría al unipolarismo Clintoniano; y de ahí al declive relativo de los Estados Unidos como potencia hegemónica global.
2) El terrorismo como manifestación en su expresión extrema. La psicología social y sus efectos masivos.
3) El impacto de los ataques en la política exterior estadounidense: en la búsqueda de un enemigo con cara. Neoconservadurismo y El Eje del Mal.
4) La política interna, las libertades civiles, el Patriot Act y la seguridad de casa.
5) El impacto en las finanzas internacionales: déficit fiscal, deuda y oro al alza.
6) De Al-Qaeda 2001 a Al Qaeda versión 2.0: el terrorismo que persiste
La Historia y la Longue Durée
Ugo Pipitone, uno de esos profesores que nunca se olvidan, decía que hay momentos en que la historia se hace. Podríamos decir por contraparte que la historia está en permanente dinámica, pero sería no entender el sentido de lo que mi maestro quería expresarnos. El 11 de septiembre del 2001, la historia se estaba haciendo. No por las buenas.
Cuando se pretende argumentar la teoría de la conspiración y la supuesta participación de actores estadounidenses en los atentados del 11 de septiembre, este es el renglón en el que estos argumentos dejan de sostenerse. A partir de esa fecha, la potencia hegemónica que era Estados Unidos acelerará su declive en un proceso de largo plazo que de hecho no ha terminado.
Si el mundo bipolar de la Guerra Fría cedió su paso a un interludio sustancialmente unipolar durante la era de Clinton, los atentados terroristas mostrarán al planeta que la hegemonía de la máxima potencia no podría perdurar eternamente. Aquél mundo en el que el poder norteamericano era casi absoluto, y su capacidad de influenciar actores y hacer que los eventos sucedieran como ellos lo deseaban, llegaba a su fin. No solamente habían sido atacados en su propio territorio, sino que su gobierno se encontraba incapaz de ejercer una represalia coherente y recuperar la seguridad extraviada.
El largo plazo operaba en contra de la potencia. Immanuel Wallernstein, por ejemplo, sostiene que la última guerra que Estados Unidos ganó contundentemente fue la Segunda Guerra Mundial. A partir de entonces, el mayor ejército del planeta parecía incapaz de defenderse. Quizás en parte, las incursiones que sucedieron a los ataques del 9/11 intentaban mostrar no solo al pueblo estadounidense sino al mundo entero que Estados Unidos como potencia militar permanecía vivo y fuerte. Sin embargo, la falta de eficacia en cuanto a encontrar y detener al enemigo más importante: Bin Laden, y el fracaso en el que se convertirían las aventuras militares de Afganistán e Irak mostraron que no bastaba ejercer el presupuesto militar más importante del planeta si ello no se traducía en un mensaje de poder efectivo. Las arcas, al mismo tiempo, se iban vaciando. Las interminables guerras costaban dinero que cada vez faltaba más y el costo se trasladó a casa. Actores de menor tamaño, como Irán lo supieron leer a la perfección. Comprendiendo que EEUU no tenía ni la capacidad ni la posibilidad de lanzarse a una nueva empresa militar (cuando las otras dos no habían llegado a buen fin), desafiaron sin descanso los designios del gigante. Efectuaron los cálculos precisos y se dieron cuenta de que el mundo pasaba a una realidad en la que no uno, sino varios polos medios y regionales tenían en determinados momentos mayor peso y poder de influencia que la potencia global. El terrorismo no terminaba. Más ataques mostraban al planeta que un enemigo etéreo no se liquida con aviones y tanques.
La historia se movió, en efecto el 11 de septiembre del 2001. Pero no a favor del poder estadounidense. Para ellos, la gloria de otros tiempos formaría solo parte de los recuerdos.
El terrorismo y la psicología social
Si algo dejó claro el 9/11 es que el terrorismo conlleva mucho más impactos de los que imaginamos. Y que ni las ciencias militares ni las políticas podían entender por sí solas un fenómeno tan complejo. Se había desatado una guerra, efectivamente. Pero era esencialmente psicológica, no militar. No los políticos, sino los académicos comenzaban a entenderlo. Incorporando decenas de estudios del pasado en diversos países, nuevos equipos de investigación se dieron a la tarea de responder las preguntas que en el 2001 todos nos hacíamos:
1) ¿Cómo exactamente opera el terrorismo en la psique colectiva? ¿Qué mecánicas lo mueven? ¿Cómo podemos beneficiarnos de conocer estas mecánicas?
2) ¿Qué efectos de corto y de largo plazo produce en las diversas poblaciones que padecen el trauma primario o el secundario? ¿Cómo se pueden atender?
3) ¿Qué clase de persona puede ejecutar un acto tan humanamente atroz como los que entonces atestiguamos? ¿Se puede hablar de patología en estos casos?
4) ¿Cuáles son los procesos mentales que pueden llevar a un terrorista a comportarse como tal? ¿Cuáles son las motivaciones que impulsan el empleo del terrorismo como estrategia?
5) ¿En qué medida influyen el liderazgo y la cultura organizacional?
6) Y sobre todo, ¿cómo se lucha una guerra que tiene lugar no en el campo de batalla material, sino en el mental?
La realidad es que los ataques del 9/11 representaban el terrorismo en su máxima expresión. Pero no porque las torres gemelas eran derrumbadas y se lograba asesinar a más de 3 mil personas de un solo golpe (terrible todo ello). Sino porque el mundo entero estaba atestiguando estos hechos. Sin importar dónde nos encontrábamos, todos sentíamos ese vacío de seguridad, esa sensación de desprotección. Si ocurría en Nueva York, entonces podía ocurrir en cualquier parte. Si caían los aviones de American Airlines, podía caer cualquier avión, en cualquier país, en cualquier momento. Si las fronteras de la máxima potencia podían ser de este modo vulneradas, entonces no había frontera segura en el mundo. Ese día, nuestra zona de confort había sido alterada en sus raíces. El terrorismo conseguía el efecto que buscaba: sembrar un pánico masivo como nunca antes se había visto, en territorios que rebasaban con mucho a la ciudad de los rascacielos.
Los estudios mostraron varias cosas a lo largo de los años: a) los síntomas de estrés agudo y post-traumático asociados a los atentados del 9/11 se encontraban presentes incluso en sitios muy alejados de los directamente afectados por los actos violentos; b) los síntomas de estrés se incrementaban en la medida en que existía mayor contacto con los medios de comunicación (lo que detonó importantes discusiones al respecto del papel de estos medios); c) el estrés era contagiado con bastante frecuencia y facilidad; d) la gente buscaba resiliencia (o recuperación anímica) en su zona de seguridad: su familia, sus amigos, sus allegados. Lo más importante era terminar con el shock y retornar cuanto antes a la normalidad. Organizaciones civiles en ese y otros países lo fueron  comprendiendo y se han mantenido diseñando estrategias para ayudar a lograrlo.
Para explicar la conducta del terrorismo, se intentó sin éxito dibujar un perfil del atacante terrorista (en EEUU y en muchos otros países). Se buscaron las causas en desórdenes mentales y enfermedades de la conducta, y no se encontraron. Se tuvieron que elegir explicaciones alternativas. Se demostró que el terrorismo es usado muchas veces como estrategia racional. Es decir, a partir de una selección de opciones, las organizaciones y actores terroristas encontraban que ésta era lo suficientemente eficaz como para avanzar sus intereses. En otras ocasiones, opera una desconexión moral: los actores ejecutan la violencia al margen del bien o del mal. A veces, en cambio, lo que ocurre es una re-conexión moral, un proceso psicológico en donde el actor se encuentra completamente convencido de que está actuando por el bien y que los atacados representan al mal. Otras teorías mostraron la importancia del liderazgo, las organizaciones, el reclutamiento y el proceso de adoctrinamiento, y sobre todo el grado de cohesión en su interior que convierte el acto terrorista en un acto de lealtad para con el grupo y sus ideales.
La psicología social, también ha buscado explicar la reacción del Estado víctima ante la necesidad de reafirmar su poder y mostrar a sus ciudadanos que aún tenía la capacidad  de ejercer la fuerza, la represalia y retornar a su gente eso que habían perdido, la seguridad. Para lograrlo, EEUU actuó en al menos dos frentes: el externo y el interno. Estos serán los temas del próximo post en esta edición especial del 9/11 a diez años. Mañana.
Hoy por Twitter: @maurimm  

jueves, 8 de septiembre de 2011

Continúa alegato contra los presuntos asesinos de los Jesuitas en el Salvador - CJA

Comparto información publicada por el "Center for Justisce and Accountability" en torno a la masacre de los jesuitas de El Salvador tanto en español como en inglés.
____

Estimados amigos,
  
Queremos con este comunicado contarles los últimos y extraordinarios acontecimientos que han tenido lugar en el Caso Jesuitas.   
  
Como la mayoría de ustedes ya saben, el pasado 30 de mayo y tras tres años de intenso trabajo por parte de CJA y de la APDHE, el juez Eloy Velasco dictó auto de procesamiento contra 20 procesados todos ellos miembros retirados del ejército salvadoreño, en el que se les imputan crímenes de lesa humanidad y terrorismo. Como consecuencia, se emitieron órdenes de arresto internacional contra 14 de los imputados incluyendo al ex ministro de defensa Rafael Humberto Larios y 3 miembros del alto mando del ejército salvadoreño. El día 7 de ese mismo mes, 9 de los imputados se entregaron a las autoridades militares en El Salvador.     

Como les explicamos en un comunicado anterior, la decisión de entregarse al ejército tenía por objetivo, presumiblemente, eludir la jurisdicción civil que implica arrestos y la aplicación de tratados internacionales, para someterse a la jurisdicción militar. Sin embargo, en una decisión sin precedentes, el Ministro de Defensa de El Salvador declaró que la jurisdicción civil no cubre a militares en retiro, aceptó la validez de las órdenes internacionales y transfirió la jurisdicción sobre los militares atrincherados a la justicia civil, que les llevó a permanecer bajo custodia durante algo más de dos semanas. El Ministerio de Defensa lanzó un comunicado oficial confirmando la detención y el presidente Mauricio Funes confirmó a través de los medios de comunicación que los nueve militares iban a permanecer bajo custodia.     

De conformidad con el tratado de extradición firmado entre el Reino de España y la República de El Salvador en 1997, las órdenes de arresto con fines de extradición solicitan del estado requerido la ubicación y arresto de los imputados para después, en un plazo de 60 días, formalizar la solicitud de extradición.     

El siguiente paso, según los medios de comunicación salvadoreños, era que la Corte Suprema de El Salvador resolviera sobre la situación de los imputados y confirmara si efectivamente procedía decretar el arresto definitivo. Lamentablemente, el 24 de agosto la Corte Suprema emitió resolución ordenando la libertad de los 9 demandados, señalando que "nunca habían estado bajo custodia" pues la documentación enviada por España "es insuficiente." La resolución de la Corte Suprema es confusa, incorrecta, abiertamente ignora la ley salvadoreña y contradice las declaraciones oficiales hechas tanto por el presidente de la Republica como por el ministro de defensa.

La decisión de la Corte ha sido criticada por varios gobiernos y por instituciones nacionales e internacionales. El 30 de agosto, la Audiencia Nacional de España a través del Ministerio de Justicia, pidió explicaciones al gobierno salvadoreño. El propio Vice ministro de justicia de El Salvador Henry Campos describió la decisión como confusa, que ignora el derecho salvadoreño, y peligrosa para la integridad del trabajo en otras extradiciones pendientes de la Corte Suprema de Justicia.     

La comunidad Jesuita y la UCA en El Salvador emitieron un comunicado condenando la decisión como "política [y] diseñada para favorecer el ejército y contra la ley" y cuestionando la capacidad de la Corte Suprema de actuar imparcialmente y de manera justa.  

Un aspecto positivo de esta decisión es que ha enardecido el debate desde la sociedad civil en El Salvador. Periódicos y blogs han sido inundados con misivas apoyando el arresto y posterior enjuiciamiento de los imputados por el asesinato de los jesuitas y sus empleadas. La decisión y la indignación que ha causado reabren de nuevo el debate dentro de la sociedad salvadoreña sobre reconciliación, el fin de la impunidad y la anulación de la Ley de Amnistía.    

Próximos pasos

Estos acontecimientos solo han reforzado el compromiso y el trabajo de CJA y la APDHE en el proceso. En estos momentos todos los esfuerzos se centran en asegurar que las demandas de extradición lleguen a El Salvador cuanto antes. Una vez allí y con toda la documentación necesaria, la Corte Suprema de Justicia se verá forzada, esta vez sí, a decidir sobre al extradición de los imputados a España o su enjuiciamiento en El Salvador.     

Mientras tanto, el imputado Inocente Orlando Montano permanece bajo custodia federal en Massachusetts, Estados Unidos. Estamos trabajando con las autoridades españolas y norteamericanas para asegurarnos que se materialice su extradición a España.     

La decisión de la Corte Suprema de dejar en libertad a los imputados fuerza de nuevo a El Salvador a enfrentar la permanente impunidad por las violaciones de derechos humanos cometidas durante la guerra civil. Como ha señalado Benjamin Cuellar, director del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana y miembro del consejo asesor de CJA "este es un momento extraordinario para El Salvador, y no hay opción más que ir hacia adelante enfrentando el pasado para dar una oportunidad al futuro."    

Todos en CJA compartimos y celebramos estos importantes adelantos con todos nuestros amigos en El Salvador.

Para más información sobre el caso Jesuitas, y demás casos de CJA en El Salvador visite: www.cja.org. Para leer noticias sobre estos desarrollos por favor, haga clic aquí.  

Como siempre, les damos las gracias por todo su apoyo en este importante esfuerzo.

Sinceramente,

Pamela Merchant
Directora Ejecutiva  

Para hacer una donación directamente y de manera segura a CJA, haga clic aquí.

____

Dear Friends,

This is to provide another update on the extraordinary developments in the Jesuits Massacre Case over the past few weeks.

As most of you know, early this summer after three years of intensive work by CJA and our partner APDHE, Judge Velasco issued indictments against 20 defendants, all former members of the Salvadoran military, charging them with crimes against humanity and state terrorism.  In August the judge issued arrest warrants for 14 of the defendants including former Minister of Defense Rafael Humberto Larios and three other members of the Salvadoran high command. Nine of those defendants self-surrendered to Salvadoran military authorities on August 7, 2011.

As we explained in an earlier update, the decision to self-surrender to the military was presumably an attempt to defy the usual civilian process involving international arrest warrants and extradition treaties.  However, in an unprecedented move, the Minister of Defense of El Salvador accepted the validity of the international arrest warrants and turned the defendants over to civilian authorities who held them in custody for over two weeks. The Department of Defense issued an official communiqué on the detention and President Mauricio Funes confirmed to the Salvadoran press that the nine would remain in custody.

The arrest warrants were sent by the Spanish government to El Salvador first with the understanding that the formal extradition request would be sent later. The Spanish courts had 60 days from the date of the arrest warrants to formalize the extradition requests pursuant to the Extradition Treaty signed between Spain and El Salvador in 1997.

The next step, therefore, was for the Supreme Court of El Salvador to resolve whether the defendants should remain in custody pursuant to the Spanish arrest warrants.  Unfortunately, on August 24th the Supreme Court of El Salvador issued a decision ordering the release of the nine defendants.  The court based their decision on the allegation that the paperwork sent by Spain was incomplete. This claim was false and contrary to the official statements previously made by the President and the Minister of Defense.

This court's decision was immediately condemned by the Spanish government and many in the national and international communities.  On August 30 the Minister of Justice of Spain demanded an official explanation be provided by the Salvadoran government. The Salvadoran Vice Minister of Justice Henry Campos described the decision as "illegal and dangerous for the integrity of El Salvador and its national security."  The Jesuit community and the Salvadoran Jesuit Central American University issued a statement questioning the decision as "political [and] designed to favor the military and against the law" and questioned whether the Salvadoran Supreme Court was able to act in an impartial and just manner. Many legal experts in El Salvador noted that the decision of Supreme Court violates Salvadoran law.

One positive aspect of this troubling decision by the Supreme Court is the widespread debate it has sparked in civil society in El Salvador.  The newspapers and blogs have literally been inundated with missives supporting the prosecution of those responsible for the Jesuits Massacre.  Ironically, the decision has opened what may be the final debate inside the Salvadoran society about reconciliation, the end of impunity and the annulment of the Amnesty Law.

Next Steps

These recent historic developments in El Salvador have strengthened CJA's resolve to pursue justice through our litigation in the Spanish National Court.  Last week, under the terms of the Extradition Treaty, CJA and APDHE filed papers with the court to ensure that the next steps in the 60 day process are taken and that the Spanish government formally requests the extradition of the defendants. Once the formal extradition requests arrive, El Salvador will be obligated under international and treaty law to honor them.

In the meantime, defendant Inocente Orlando Montano remains under U.S. federal custody in Massachusetts on immigration charges.  We continue to work with Spanish authorities to secure his extradition to Spain where he will hopefully stand trial for his role in the Jesuits Massacre.

It is clear that the Supreme Court's decision to release the defendants has forced El Salvador to confront its past and the broader issue of accountability for human rights abuses committed during the civil war.  As the Director of the Human Rights Center at the University of Central America and CJA Advisory Council Member Benjamin Cuellar has said, "this is an extraordinary moment for El Salvador, and there is no option but moving forward confronting our future."

All of us at CJA celebrate these important steps with our Salvadoran and Jesuit friends and the broader human rights community.

For more information on the criminal case against those responsible for the Jesuits Massacre, as well as CJA's other El Salvador cases filed in the U.S, see www.cja.org.  To read some of the press on the recent developments please click here.  As always, we thank you for your support of this important work.

Sincerely,

Pamela Merchant
Executive Director
  
P.S.: CJA has been selected as one of Working Assets/CREDO Mobile's 2011 cause recipients.  The more votes we get, the more money we will receive!  Please click here to vote today. You can vote whether you are a Working Assets/CREDO Mobile customer or not.

To donate to CJA directly and securely click here.

martes, 6 de septiembre de 2011

Los jóvenes son los que pueden cambiar nuestro mundo - Adolfo Nicolás sj

Comparto artículo publicado en MAGIS pero que me llegó vía Vocaciones de México. Deja buenas reflexiones...

Alrededor de 3.500 personas han asistido el domingo 8 de agosto a la misa presidida por el Padre General de la Compañía de Jesús, Adolfo Nicolás SJ, en la explanada del Santuario de Loyola. Los jóvenes peregrinos de MAGIS han asistido a esta especial eucaristía de envío hacia las experiencias que comenzaran al día siguiente en más de 100 localizaciones en toda la península. Durante la homilía, el Padre General ha evocado en este lugar tan simbólico, al fundador de la Compañía de Jesús: "Dios está en la brisa suave, en la paz y la calma refrescante de la brisa. Y San Ignacio trata de hacernos sensibles a esa brisa, a la voz suave de Dios".

También ha querido enviar un mensaje a los jóvenes peregrinos de MAGIS 2011, ante las experiencias que van a vivir a partir de mañana: "Si lo que nos preocupa es nuestro bienestar o nuestro éxito, nos hundiremos sin remedio. Si lo que nos preocupa es el servicio y lo que sufre el otro, donde está Cristo... podremos caminar sobre el mar". Después de la misa, el padre General ha orado en la capilla de la conversión acompañado de todos los sacerdotes presentes en la misa.

Por la tarde, ante los medios de comunicación, el Padre General ha resaltado el papel de los jóvenes ante los retos de este mundo globalizado: "Los jóvenes son los que pueden cambiar nuestro mundo", pero necesitan prepararse para "responder a preguntas que ni nos imaginamos". "A medida que aumenta la información disminuye la capacidad de reflexionar". La juventud "recibe pocos horizontes y mucha propaganda que les dice donde gastar su dinero", sin embargo "es importante saber que están buscando algo más".

El P. General les animó a un "sentir profundo". "Que los jóvenes sientan, que no vivan a merced de este sentimiento superficial que se vende", se trata de "ir a lo profundo del corazón". Según el Padre General, "eso se da en el encuentro, por eso MAGIS 2011 es bueno porque pone a los jóvenes en contacto con personas de otras culturas". Para aproximarse al prójimo, ha subrayado la importancia de la solidaridad, "en un mundo multicultural como el nuestro nos va a salvar la capacidad para sentir con el prójimo, de lo contrario quedaremos a merced de intereses particulares, luchas personales o tribales y vamos a perder la oportunidad de encontrarnos quizás por primera vez en la historia con una humanidad en toda su plenitud".

Después, ha tenido un encuentro con decenas de jóvenes, con representación de todos los países presentes en MAGIS. Ha sido un espacio de intercambio cordial y enriquecedor. A lo largo de la tarde, ha habido talleres y dinámicas de animación para seguir promoviendo la participación y reflexión de los jóvenes presentes.

El sábado por la noche tuvo lugar la Feria de las Culturas, un espacio artístico y lúdico en el que diversos países presentaron un baile o canción de su país. Países como Indonesia, Kenia, Australia, México, España o Albania mostraron la fuerza, pasión y capacidad de expresión en esta experiencia festiva y multicultural.


Fuente: Equipo de Prensa MAGIS 2011 www.magis2011.org

México, mayor consumidor de refresco del mundo

Comparto esta noticia que nos sorprendió ayer lunes... somos el mayor consumidor de refresco del mundo. Un Mexicano consume promedio 163 litros al año, más de 40 litros que el promedio de Estados Unidos. Tomé la fuente de CENCOS: http://bit.ly/nMt5B8
Boletín de prensa
Consumidores
México se ha convertido en el mayor consumidor de refrescos en el mundo, rebasando a los Estados Unidos con un consumo mayor a los 163 litros por persona al año. México supera ya en 40% a los Estados Unidos en el consumo de refrescos por persona y nuestra población infantil ya rebasa en sobrepeso y obesidad a la estadunidense.


Fuente: Datamonitor 2009, Euromonitor 2009, Andreyeva et al 2011. Elaborado por el Dr. Kelly Brownell, Universidad de Yale. Rudd Center for Policy and Obesity

El consumo de bebidas es en México la principal fuente de calorías, cerca de una cuarta parte provienen de las bebidas. La Secretaría de Salud ha señalado que el alto consumo de energía a través de las bebidas es una de las causas principales de la epidemia de sobrepeso y obesidad. La falta de acceso a agua potable gratuita en escuelas y espacios públicos ha sido el más efectivo mecanismo de promoción del consumo de bebidas altas en calorías.

Las consecuencias de la obesidad han rebasado ya la capacidad de respuesta del sistema de salud pública y se prevé que en 6 años requerirán 170 mil millones de pesos, todo el presupuesto de la Secretaría de Salud, de acuerdo con el Dr. Córdova Villalobos. Sin embargo, no vemos que el gobierno federal, ni los locales, implementen políticas integrales de combate a la obesidad, como lo han recomendado organismos internacionales.

Propuesta de impuesto a los refrescos: para agua y atención en salud
La Organización Mundial de la Salud ha llamado a los gobiernos a desarrollar políticas integrales de combate a la obesidad incluyendo medidas fiscales. El Secretario General de la OCDE, José Ángel Gurría, así como el Relator Especial de Naciones Unidas para la Seguridad Alimentaria, Oliver de Schutter, han recomendado al gobierno mexicano a establecer impuestos a los productos que contribuyen a esta epidemia, al tiempo que señalan que México pasa por una emergencia nacional por la epidemia de obesidad que vive.
Un impuesto de 20% a los refrescos provocaría una reducción en su consumo de 16 a 24%, que significaría una reducción del consumo de calorías y una mejoría de la economía de las familias, que gastan, en su mayoría, más en refrescos que en huevo, frijoles o tortilla. Además se contarían con recursos del orden de los 2,300 millones de dólare  s,  para introducir bebederos de agua potable gratuita en escuelas y espacios públicos, que reducirían aún más el consumo de bebidas con alto contenido calórico; y a la vez, se obtendrían recursos para enfrentar las consecuencias  de la epidemia de obesidad. 
Ingresos estimados en dólares por un impuesto del 20% a las bebidas azucaradas
Fuente: Datamonitor 2010, Euromonitor 2010, Banco Mundial 2009
Elaborado por el Dr. Kelly Brownell, Universidad de Yale. Rudd Center for Policy and Obesity
Si los ingresos obtenidos se invirtieran únicamente en las 120,000 escuelas de educación básica, cada plantel recibiría $230,000.00 pesos. Por lo tanto, los recursos obtenidos serían suficientes para introducir agua potable gratuita en bebederos en todas las escuelas y en decenas de miles de espacios públicos en todo el país, de manera especial en pequeñas comunidades. Esto en el primer año, posteriormente, el gasto comprendería únicamente el mantenimiento y quedarían importantes recursos para el sector salud.
La catástrofe de la epidemia de obesidad en México se anunció hace más de 20 años. Los llamados recientes del Secretario General de la OCDE y del relator especial de Naciones Unidas al gobierno mexicano a actuar de inmediato y de manera contundente, han sido totalmente ignorados. En ambos casos, se ha recomendado al gobierno imponer impuestos a este tipo de productos.
Las consecuencias en salud se van agudizando año con año y el sector salud está rebasado. Las finanzas públicas no tienen ya la capacidad de responder a la magnitud del problema. A pesar de ello, el gobierno mexicano no ha implementado políticas integrales de combate a la obesidad. Las iniciativas para hacerlo han sido totalmente destruidas por el embate de los intereses del Consejo Coordinador Empresarial, Conméxico y las empresas procesadoras de alimentos a las que representan.
Acudimos al poder legislativo a demandar la aprobación de un impuesto a las bebidas azucaradas y que se destinen esos recursos a la introducción de agua potable gratuita a través de bebederos en escuelas y espacios públicos en todo el país, así como a el impulso de otras políticas preventivas y de atención a  los afectados por esta epidemia.
Bol 113/5 de septiembre de 2011
Para mayor información comunicarse al 53384587 o al 0445523154210 y visitar las páginas:
www.consumidores.org.mx, www.elpoderdelconsumidor.org, www.oxfammexico.org, www.alconsumidor.org

lunes, 5 de septiembre de 2011

Reflexión sobre situación de México por Javier Ávila A. sj desde Monterrey


Comparto reflexión del jesuita Javier Ávila A. publicada en un medio local del Monetrrey.
________________


Desde la semana pasada Monterrey está en las pantallas de televisión con noticias a toda hora, reportajes desde el lugar de los hechos, la prensa nacional e internacional le dedican espacios, Televisa con el Parque Fundidora al fondo durante la entrevista con el Presidente Calderón, marchas de la sociedad hacia palacio de gobierno en Monterrey exigiendo renuncias, cinco personas detenidas y señaladas como responsables, gobernadores, empresarios, deportistas, artistas con mensajes de solidaridad e invitaciones a la unidad... El País más alterado todavía.

El corazón no acaba de asentarse y menos conforme las noticias siguen, los números aumentan, los nombres se mencionan, las pantallas muestran a las bestias bajar de los vehículos, autómatas, criminales. De esta masacre en Monterrey inmediatamente aparecen cinco presuntos responsables ¿y del resto de los masacrados? sólo promesas... Y está Creel, y está Villas de Salvárcar, y están los migrantes, y están las fosas clandestinas... En Monterrey fueron más de medio centenar que aunque quedan en estadísticas y nombres desconocidos la mayoría de ellos, no dejan de calar en la vida y en el espíritu. La vista lastima, las noticias calan, los muertos arrebatan todo juicio.  Sabemos que poco a poco el dolor ha ido tomando rostro por la suegra del amigo, la abuelita de los compañeros de escuela, la cuñada del hermano, etc. etc. Y el dolor se aumenta.

Seguimos constatando que el hombre es capaz de las peores atrocidades.
Hay dolores físicos que lastiman; los dolores espirituales nos desgarran. Las voces de tanta sangre se siguen escuchando en el silencio. Nos quedamos sin palabras. El grito queda congelado. Hay cosas que solo en silencio pueden llevarse cuando el grito sigue perdido en la atmósfera. Es el grito de México, es el grito de años, de meses, de días, de minutos y segundos. Es el grito de ayer y de antier. Y son las lágrimas de los muchos que hoy lloran un presente trágico, un País en franco deterioro.

Todos tememos, pero hay que seguir avanzando en este mundo caótico. ¿Cuándo perdimos el camino y la dignidad?
Seguimos necesitando el abrazo de todos, la voz de todos. Pero debo confesar que mi confusión da más brincos y el corazón queda con mucho desasosiego. Son más de CINCUENTA MIL los muertos en el país, DIEZ MIL desaparecidos, MILES los torturados, MILES los hostigados. En ningún momento resto importancia al dolor por estos más de 50 muertos, y mi dolor se ha convertido en rabia, mi grito en exigencia de justicia y mi llanto y mi tristeza se siguen sumando cada día. ¿Es necesario que maten en grupo para que la sociedad se una, para que el presidente declare tres días de luto nacional, para que los artistas digan su voz, los deportistas lamenten las muertes, los empresarios tomen conciencia pública, los políticos declaren por teléfono con voces ridículas y lastimeras sobre todo aquellos que callan feminicidios y apoyan impunidades en sus estados? Su desvergüenza, su
desfachatez no tienen nombre. ¡Apenas les está salpicando tanta sangre derramada!

Perdonen, pero esto aumenta la rabia y el dolor del corazón.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Carta del Sup Marcos y Respuesta de Sicilia

Comparto escrito del Sup Marcos publicado el pasado 25 de agosto en la página de enlace Zapatista y la respuesta de Javier Sicilia del pasado 29 de agosto.
Ambos escritos dejan mucho que pensar....

Son largos y pa reflexionar, sugiero no iniciarlos si no se tiene tiempo suficiente...
______________

TAL VEZ…
(Carta Tercera a Don Luis Villoro en el intercambio sobre Ética y Política) 
 EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL
MÉXICO.


Fuente: Enlace Zapatista (http://bit.ly/pFgBE7)
Julio-Agosto del 2011.

Para: Don Luis Villoro.
De: SupMarcos

Don Luis:
Reciba los saludos de tod@s nosotr@s y un abrazo fuerte de mi parte. Esperamos que se encuentre mejor de salud y que la pausa en este intercambio haya servido para intentar nuevos planteamientos y reflexiones.
Aunque la realidad actual parece precipitarse en forma vertiginosa, una reflexión teórica seria debería ser capaz de “congelarla” un instante para así descubrir en ella las tendencias que nos permitan, revelando su gestación, ver hacia dónde va.
(Y hablando de la realidad, recuerdo que fue en La Realidad zapatista desde donde le propuse a Don Pablo González Casanova un intercambio: él debía hacerme llegar una paquete de galletas Pancrema, y yo debía enviarle un supuesto e improbable libro de teoría política (por llamarlo de alguna forma). Don Pablo cumplió, y el dilatado andar de nuestro calendario me ha impedido cumplir con mi parte del intercambio… todavía. Pero creo que en lluvias próximas habrá más palabras).
Como tal vez se ha ido insinuando en nuestra correspondencia (y en las letras de quienes, generosos, se han adherido a este debate), la teoría, la política y la ética se entrelazan de formas no muy evidentes.
Ciertamente no se trata de descubrir o crear VERDADES, ésas piedras de molino que abundan en la historia de la filosofía y de sus hijas bastardas: la religión, la teoría y la política.
Creo que estaríamos de acuerdo en que nuestro empeño apunta más hacia tratar de hacer “saltar” las líneas no evidentes, pero sustanciales, de esos quehaceres.
“Bajar” la teoría al análisis concreto es uno de los caminos. Otro es anclarla en la práctica. Pero en las epístolas no se hace esa práctica, si acaso se da cuenta de ella. Así que creo que debemos seguir insistiendo en “anclar” nuestras reflexiones teóricas en los análisis concretos o, con más modestia, tratando de acotar sus coordenadas geográficas y temporales. Es decir, insistir en que las palabras se dicen (se escriben, en este caso) desde un lugar y en un tiempo específico.
Desde un calendario y en una geografía.

I. El espejo local.

El año del 2011, Chiapas, México, el Mundo.
Y en estos calendario y geografía, acá seguimos atentos a lo que pasa, a lo que se dice y, sobre todo, a lo que se calla.
En nuestras tierras seguimos en resistencia. Siguen las agresiones en contra nuestra provenientes de todo el espectro político. Somos un ejemplo de que es posible que todos los partidos políticos tengan un mismo objetivo. Auspiciados por los gobiernos federal, estatal y municipales, todos los partidos políticos nos atacan.
Previa a cada agresión o después de ella, hay una reunión entre funcionarios gubernamentales y dirigencias “sociales” o partidarias. Se habla poco en ellas, sólo lo necesario para acordar el precio y la forma de pago.
Aquellos que critican nuestra posición zapatista de que “todos los políticos son iguales”, deberían darse una vuelta por Chiapas. Aunque es seguro que dirán que es algo estrictamente local, que eso no pasa a nivel nacional.
Pero en la clase política chiapaneca se repiten, con sus toques autóctonos, las mismas rutinas ridículas de los tiempos preelectorales.
Hay ajustes de cuentas internos (al igual que en las bandas criminales), que en la clase política se disfrazan de “justicia”. Pero en todas partes se trata de lo mismo: dejar libre el camino al elegido en turno. Todo lo que pasa abajo se tacha de ser un complot de uno o varios rivales. Todo lo que pasa arriba se deforma o se calla.
Con la política mediática de pago de elogios, cuando se trata de Chiapas no hay ninguna diferencia entre la prensa de la capital del país y la de la capital estatal.
¿Alguien puede hablar seriamente de justicia en Chiapas cuando sigue libre uno de los responsables de la matanza de Acteal, de nombre Julio César Ruiz Ferro? “Mi presidente no te preocupes, deja que se maten, yo voy a mandar la seguridad pública para que levanten a los muertos”, respondió el entonces gobernador de Chiapas, Julio César Ruiz Ferro, a Jacinto Arias Cruz, alcalde de Chenalhó, quien le advertía sobre un inminente enfrentamiento en Acteal el 19 de diciembre de 1997. (María de la Luz González, El Universal. 18 de diciembre del 2007).
¿Y qué decir de “El Croquetas” Roberto Albores Guillén, responsable de la matanza de El Bosque, además de haber erigido un imperio de crímenes y corruptelas que ahora le permiten jugarle a trasmano a Juan Sabines Guerrero y a su “gallo”, el coleto Manuel Velasco, para volver a la gubernatura de Chiapas? (hablando de “gallos”, ¿alguna vez el lopezobradorismo dará cuentas por haber ayudado a reciclar a lo peor de la política priísta chiapaneca?)
Ah, la vieja rivalidad entre las vetustas clases políticas de Comitán, San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez (por cierto, sus antecedentes se pueden encontrar en el libro de Antonio García de León, “Resistencia y utopía: memorial de agravios y crónicas de revueltas y profecías acaecidas en la Provincia de Chiapas durante los últimos quinientos años de su historia” en la editorial ERA de la entrañable Neus Espresate).
Mientras proliferan los barruntos de una tormenta en la política del Chiapas de arriba, Juan Sabines Guerrero parece seguir empeñado en la línea que tantos fracasos le dio antes al “Croquetas” Albores: alentar a grupos, paramilitares y no, para que agredan a las comunidades zapatistas; solapar el auge de mafias criminales con o sin coartada de partido político; mantener la impunidad para l@s cercan@s; la simulación como programa de gobierno.
Una prensa, local y nacional, bien “aceitada” con dinero, no alcanza a ocultar, con el disfraz de unanimidad, la guerra intestina en la política de arriba.
Sobre todo esto, baste con señalar lo siguiente: hace tiempo que las reglas internas de la clase política están rotas. Los encarceladores de ayer son los encarcelados hoy, y los perseguidores de hoy serán los perseguidos mañana.
No es que no se hagan “acuerdos”, sino que ya no tienen capacidad de cumplirlos.
Y una clase política que no cumple con sus acuerdos internos es un cadáver esperando sepultura.
No, la clase política de arriba no entiende nada. Pero sobre todo no entiende lo fundamental: su tiempo se ha terminado.
Gobernar dejó de ser un oficio político. Ahora el trabajo por excelencia de los gobernantes es la simulación. Más importantes que los asesores políticos y económicos, lo son los asesores de imagen, publicidad y mercadotecnia.
Así se hacen hoy en día los gobernantes en México, mientras las realidades locales, regionales y nacionales se hacen pedazos.
Ni los boletines gubernamentales disfrazados de “reportajes” y “notas periodísticas” logran cubrir la crisis económica: en las principales ciudades del Chiapas real empiezan a aparecer y a crecer la indigencia y los “trabajos” más marginales. La pobreza que parecía ser exclusiva de las comunidades rurales empieza a crecer en las zonas urbanas del sureste mexicano.
Justo como en el resto del territorio nacional.
¿Parece que estoy hablando de la política de arriba a nivel nacional y no local?
Ah, los fragmentos del espejo roto, irremediablemente roto…

II. ¿Un epitafio para una clase política o para una Nación?

Cuando Felipe Calderón Hinojosa (presidente gracias a la culpa ahora confesa de Elba Esther Gordillo), se disfraza de guía turístico para que a México no sólo lleguen policías y militares norteamericanos, se asoma al Sótano de Las Golondrinas, en Aquismón, San Luis Potosí, y exclama un “¡Oh my god!” (http://mexico.cnn.com/nacional/2011/08/17/calderon-promueve-destinos-turisticos-en-el-programa-the-royal-tour), bien podría decir lo mismo si se asoma al pozo en el que el país se ha sumido durante su mandato.
Según las estadísticas reveladas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) el número de pobres en México pasó de 48.8 millones a 53 millones. Casi la mitad de la población mexicana vive en condiciones de pobreza. Casi 12 millones de personas están en condiciones de pobreza extrema.
Y si uno revisa los mapas de la misma CONEVAL, podrá darse cuenta de que las manchas de pobreza, antes privativas de los estados del sur y sureste de México (Guerrero, Oaxaca, Chiapas) empiezan a extenderse a los estados de norte del país.
Los precios de los productos básicos se han duplicado y triplicado durante este sexenio.







Según datos del Centro de Análisis Multidisciplinario, para tener el dinero suficiente para adquirir la canasta alimenticia recomendable, al inicio del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa se necesitaban trabajar 13 horas y 19 minutos al día. 5 años después, en este 2011, se necesitarían trabajar 22 horas y 55 minutos. Mientras las ganancias de los millonarios se han cuadriplicado en los últimos 10 años.






A todo esto habría que sumarle las pérdidas de empleo por cierres de fuentes de trabajo. Entre ellos el golpe criminal al Sindicato Mexicano de Electricistas. El ataque fue encabezado por el facineroso secretario del trabajo, Javier Lozano Alarcón (que será recordado también por las extorsiones gansteriles -Zhenli Ye Gon y los 205 millones de dólares para el fraude electoral del 2006-), y “aclamado” por los grandes medios de comunicación masiva.
Por cierto, la gigantesca campaña propagandística en contra de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (que incluye la amenaza de acciones penales en contra de sus dirigentes), que lo mismo los acusa de indolentes que de terroristas, debiera contrastarse con la realidad: si esos trabajadores eran perezosos e inútiles, ¿cómo es que había luz eléctrica en la zona centro del país?, ¿cómo funcionaban las televisoras que ahora los atacan, los periódicos que los calumnian, las estaciones de radio que los difaman?; ¿y las deficiencias que, ahora con la Compañía Federal de Electricidad, se padecen en la mayoría de los hogares de esa parte de México?; ¿y los nuevos recibos que aparecen ahora con cantidades exorbitantes?
Pero la resistencia de estos trabajadores no pasa desapercibida. No para nosotros.
Y mientras en la economía nacional la crisis mundial apenas se asoma, la clase política sigue, esa sí, en su holgazanería.
El 2012 llegó al calendario de arriba desde el 1 de diciembre del 2006, y a lo largo de estos 5 años no ha hecho sino evidenciar que esos calendarios no sirven ni para decorar los muros derruidos de la casa grande que aún llamamos “México”.
En el PRI, un Beltrones y una Paredes hacen cálculos para desplazar a un Peña Nieto quien se ocupó más en hacer pasarela mediática (había dinero) y poco en hacer política (no había oficio).
En el PRD, la pareja dispareja de López Obrador y Marcelo Ebrard comienza a darse cuenta de que lo fundamental depende de las burocracias partidarias de la autodenominada “izquierda” institucional.
Y en el PAN de la pesadilla nacional, un hombrecito enloquecido con muerte y destrucción busca quien le cubra las espaldas cuando los guardias presidenciales y el palacio nacional ya no lo hagan.
Aunque el desprestigio y desgaste del partido en el gobierno es grande, Felipe Calderón Hinojosa le apuesta, y fuerte, al uso de todos los recursos a su alcance para imponer su propuesta. Si ya lo hizo en el 2006, bien podría repetirlo en 2012. Y lo necesitará, porque sus cartas están muy ajadas: Un Cordero que le promete a su pastor que seguirá siéndolo; un Lujambio esperando no recibir la estocada de la estela de luz; un Creel al que el gris le sienta bien (y lo define); y una Vázquez Mota cuyo único argumento es ser mujer.
(Recuerdo alguna discusión cuando Barack Obama y Hillary Rodham Clinton se disputaban la candidatura presidencial. Algunas feministas pedían el apoyo a Hillary por ser mujer, algunas afroamericanas demandaban respaldar a Obama por ser de color. El tiempo demostró que allá arriba no cuentan ni el color ni el género).
Mientras, como la matrona de un burdel, Elba Esther Gordillo deshoja la margarita… y no descarta el lanzarse ella misma, en vez de apoyar a alguien.
Con tan patético panorama es lógico, y hasta de esperar, que surjan precandidatos externos… y jilgueros que los acompañen.
En realidad, fuera de las camarillas partidarias, del poder económico y de alguna militancia, el relevo gubernamental no parece interesarle a nadie.
La apatía va siendo remplazada por el rencor, y no son pocos los sueños en los que se acaba por fin de sepultar al sistema político mexicano, y con manos plebeyas se labra sobre su tumba el epitafio: “Lo hizo de la manera difícil, pero el juego ha terminado al fin”
Mientras tanto la guerra sigue… y con ella las víctimas…

III. Culpar a la víctima.

Un psicólogo norteamericano, William Ryan, escribió en 1971 un libro llamado “Culpar a la víctima” (“Blaming the Victim”). Aunque su intención inicial era una crítica al llamado “Reporte Moynihan” que pretendía hacer responsable de la pobreza en la población negra en Estados Unidos a conductas y patrones culturales y no a la estructura social, esta idea se ha usado más para casos de sexismo y racismo (más frecuentemente en los casos de violación, donde se acusa a la mujer de haber “provocado” al violador por la ropa, la actitud, el lugar, etc.).
Aunque nombrándolo de otra forma, Theodor Adorno describió esto de “culpar a la víctima” como una de las características definitorias del fascismo.
En el México contemporáneo, han sido algunos miembros del alto clero, autoridades gubernamentales, artistas y “líderes de opinión” de los medios de comunicación, quienes han recurrido a esta patraña para condenar a víctimas inocentes (principalmente mujeres y menores de edad).
La guerra de Felipe Calderón Hinojosa ha convertido ese rasgo fascista en todo un programa de gobierno y de impartición de la justicia. Y no son pocos los medios de comunicación que lo han hecho suyo, permeando así el pensamiento de quienes todavía creen lo que se dice y se escribe en la prensa, la radio y la televisión.
Alguien, en algún lado, señaló que los crímenes contra inocentes encierran una triple injusticia: la de la muerte, la de la culpa y la del olvido.
Todo el sistema que padecemos cuida, guarda y cultiva el nombre y la historia del asesino, sea para su condena, sea para su glorificación.
Pero el nombre y la historia de las víctimas queda atrás.
Más allá de sus familiares y amistades, las víctimas son asesinadas de nuevo al ser condenadas a convertirse en un número, en una estadística. Muchas veces ni eso alcanzan.
En la guerra que Felipe Calderón Hinojosa ha impuesto a la sociedad entera de México, sin distingos de clase social, raza, credo, género o ideología política, se agrega un dolor más: el de etiquetar a esas víctimas inocentes de criminales.
Se disfraza así el imperio de impunidad bajo la consigna del “ajuste de cuentas entre narcotraficantes”.
Y esa pesada lápida cae también sobre familiares y amistades.
La injusticia reinante no sólo funciona para garantizar impunidad a funcionarios gubernamentales de todo tipo, federales, estatales y municipales. También agobia a las familias y amistades de las víctimas.
Sus muertos lo son también cuando socialmente se prescinde de su nombre y de su historia, y una vida recta se deforma con los calificativos prodigados por las autoridades y repetidos hasta la nausea por los medios de comunicación.
Las víctimas de la guerra se convierten entonces en culpables y el crimen que les corta miembros o los asesina no es sino una forma cuasi divina de justicia: “ell@s se lo buscaron”.
Felipe Calderón Hinojosa será recordado como un criminal de guerra, no importa que hoy, rodeado de abrazo y escapulario, se las dé de gran estadista o “salvador de la patria”.
Y su historia será recordada con rencor.
Ni siquiera alcanzará, a falta de justicia, la mofa y el escarnio populares que suelen acompañar la salida de los mandatarios.
Sus patéticos remedos de “guía turística”, la ilegalidad e ilegitimidad de su llegada a la presidencia, sus fracasos políticos, su responsabilidad en la crisis económica, el haberse hecho de un equipo formado por golpeadores y guaruras disfrazados de funcionarios, el nepotismo, el consolidar lo que ya se conoce como “el cártel de Los Pinos”; todos sus desfiguros quedarán en segundo plano.
Quedará su guerra, perdida, con su cauda de víctimas “colaterales”: la derrota, el desgaste y el desprestigio irremediables de las fuerzas armadas federales (poco o nada podrán hacer las series televisivas para contrarrestar eso); la entrega de la soberanía nacional al imperio de las barras y las turbias estrellas (ya lo dijimos antes: los Estados Unidos de América serán los únicos triunfadores en esa guerra); el aniquilamiento de economías locales y regionales; la destrucción irreparable del tejido social; y la sangre inocente, siempre la sangre inocente…
Puede ser que la muerte no tenga remedio.
Que nada pueda llenar el hueco de soledad y desesperanza que deja la muerte de un inocente.
Puede ser que nada de lo que se haga pueda volver a la vida a las decenas de miles de inocentes muertos en esta guerra.
Pero lo que sí se puede hacer es luchar contra esa tesis fascista de “culpar a la víctima” y nombrar a los muertos y con ello recuperar sus historias.
Liberarlos así de la culpa y del olvido.
Aliviar su ausencia.

IV. Nombrar a los muertos y su historia.

Mariano Anteros Cordero Gutiérrez, era su nombre. Estaba por cumplir 20 años cuando, el 25 de junio del 2009 en Chihuahua, Chihuahua, fue asesinado.
El padre de Mariano, el Lic. Mariano Cordero Burciaga, se entrevistó con el entonces gobernador del Estado de Chihuahua, José Reyes Baeza, éste le dijo que el asesinato había sido una confusión callejera. Unas semanas después de los acontecimientos, la representación del Colegio de la Barra de Abogados del Estado pidió una explicación de los hechos a las autoridades correspondientes. Éstas respondieron que había sido “un ajuste de cuentas entre narcotraficantes”. Culpar a la víctima.
Aquí unos jirones de su historia:
Mariano estudiaba en el Instituto Tecnológico de Parral (ITP) la carrera de ingeniería en gestión empresarial y había recibido la carta de aceptación para estudiar la carrera de derecho en la Universidad Autónoma España de Durango, Campus Parral.
Antes de estos estudios fue misionero voluntario, en el Internado Marista del poblado de Chinatú, Municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua. Era responsable de 32 niños indígenas que estudiaban la primaria en dicho internado.
Mariano era un joven zapatista, de ésos que luchan sin pasamontañas. En marzo de 2001, junto con su padre, participó como cinturón de paz en la Marcha del Color de la Tierra. En 2002 marcha en las diferentes manifestaciones del altermundismo en Monterrey, Nuevo León, con motivo de una cumbre de jefes de Estado donde estuvo Bush pero también Fidel Castro. Al momento de morir, Mariano guardaba en un morral de uso cotidiano la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, el Manifiesto del Partido Comunista y su último libro adquirido: “Noches de fuego y desvelo”.
Cuando hicimos nuestro recorrido de la Otra Campaña por el norte de México, a nuestro paso por el estado de Chihuahua, el joven Mariano asistió a una de las reuniones. Al terminar, pidió hablar conmigo a solas.
¿La fecha? Noviembre 2 del 2006. Unas semanas antes, el 17 de octubre de ese año, Mariano había cumplido 17 años.
Nos sentamos dentro del mismo cuarto donde había sido la reunión. Palabras más, palabras menos, Mariano me manifestó su deseo de venir a vivir a una comunidad zapatista. Quería aprender.
Me sorprendió su sencillez y humildad: no dijo que quería venir a ayudar, sino a aprender.
Le dije la verdad: que lo mejor era que estudiara una carrera universitaria y que la terminara, porque acá (y allá, y en todos lados) la gente de honor termina lo que comienza; que mientras no dejara de luchar ahí, en su tierra, con los suyos.
Que ya con sus estudios terminados, si seguía pensando igual, tendría un lugar con nosotros, pero a nuestro lado, no como maestro ni como alumno, sino como uno más de nosotros.
Cerramos el trato con un apretón de manos.
7 años antes, el 8 de mayo de 1999, cuando Mariano tenía 9 años, yo le había escrito un mensaje en una hoja de cuaderno:
“Mariano: Llegará el momento, (no todavía, pero llegará, es seguro) en que en tu camino encontrarás otros que cruzan y tendrás que escoger uno. Cuando llegue ese momento, mira hacia adentro y sabrás que no hay opciones, que es sólo una la respuesta: ser consecuente con lo que uno piensa y dice. Si esto está firme, no importa el camino ni la velocidad del paso. Lo que importa es la verdad que ese paso anda.”
Hoy nombramos a Mariano, a su historia, y desde esta geografía le mandamos a su familia un abrazo zapatista de herman@s que, aunque no cure, sí alivie…

V. ¿Juzgar o tratar de entender?

También desde nuestra geografía hemos tratado de seguir con atención el paso del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia.
Sé bien que juzgar y condenar o absolver es el camino preferido por los comisarios del pensamiento que aparecen a uno y otro lado del espectro intelectual, pero acá pensamos que hay que hacer un esfuerzo por tratar de entender varias cosas:
La primera es que se trata de una movilización nueva que, en su proyecto de constituirse en movimiento organizado, va construyendo sus propios caminos, con logros y caídas propios. Como todo lo nuevo, pensamos que merece respeto. Ellos pueden decir, con razón, que se pueden cuestionar las formas y los métodos, pero no las causas.
Y también merece atención para tratar de comprender, en lugar de hacer juicios sumarios, tan caros a quienes no toleran nada que no esté bajo su dirección.
Y para respetar y comprender hay que mirar hacia arriba, pero también hacia abajo.
Cierto que arriba llaman la atención e irritan los arrumacos que reciben los responsables directos de tantas muertes y destrucción.
Pero abajo vemos que, en familiares y amistades de las víctimas, despierta esperanza, consuelo, compañía.
Nosotros pensábamos que tal vez era posible que se levantara un movimiento que detuviera esta guerra absurda. No parece que así sea (o no todavía).
Pero lo que sí se puede apreciar, desde ya, es que hizo tangibles a las víctimas.
Las sacó de la nota roja, de las estadísticas, de los míticos “triunfos” del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, de la culpa, del olvido.
Gracias a esa movilización, las víctimas comienzan a tener nombre e historia. Y la patraña del “combate al crimen organizado” se desmorona.
Cierto que todavía no entendemos el por qué se dedican tanta energía y esfuerzos a la interlocución con una clase política que, desde hace tiempo, perdió toda voluntad de gobierno y no es más que una pandilla de facinerosos. Tal vez lo irán descubriendo por sí mismos.
Nosotros no juzgamos y, por lo tanto, ni condenamos ni absolvemos. Tratamos de entender sus pasos y el anhelo que los anima.
En suma, el digno dolor que los acuerpa y mueve, merece y tiene nuestro respeto y admiración.
Pensamos que es lógico que se dialogue con los responsables de los problemas. En esta guerra, es razonable dirigirse a quien la desató y la escala. Quienes critican que se dialogue con Felipe Calderón Hinojosa olvidan esto tan elemental.
Sobre las formas que ha tomado ese diálogo, han llovido críticas de todo tipo.
No creo que a Javier Sicilia le desvelen las críticas ruines de, por ejemplo, el Paty Chapoy de La Jornada, Jaime Avilés (igual de frívolo e histérico), o las vilezas del Doctor ORA (de quien en ningún lugar se dice que sea de izquierda ni que sea congruente) a quien sólo le falta decir que Sicilia mandó matar a su hijo para “impulsar” la imagen de Felipe Calderón Hinojosa; o los señalamientos que le reprochan no ser radical, hechos precisamente por quienes enarbolan como un logro el “no haber roto ni un vidrio”.
En su correspondencia (y me parece que en algunos actos públicos), Javier Sicilia gusta de recordar un poema de Kavafis, en especial el verso que dice: “No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes, ni la cólera del airado Poseidón”. Y esos críticos histéricos no llegan ni de lejos a eso, así que los patéticos rencores de esos hombrecitos no llegan más allá de sus pocos lectores.
Lo real es que ese movimiento está haciendo algo por las víctimas. Y eso es algo que ninguno de sus “jueces” puede alegar a favor propio.
Por lo demás, ni Javier Sicilia ni algunos de sus allegados desprecian las observaciones críticas que reciben desde la izquierda, que no son pocas y sí son serias y respetuosas.
Pero no hay que olvidar que son observaciones, no órdenes.
Transcribo el final de una de las cartas privadas que le hemos mandado:
“De manera personal, si me lo permite, le diría que siga con la poesía, y el arte en general, a su lado. En ella se encuentran asideros más firmes que los que parecen abundar en el sin ton ni son del palabrerío de “analistas” políticos.
Por eso termino estas líneas con estas palabras de John Berger:
“No puedo decirte lo que el arte hace y cómo lo hace, pero sé que el arte con frecuencia enjuicia a los jueces, clama venganza para el inocente y proyecta hacia el futuro lo que el pasado ha sufrido, de modo que no sea jamás olvidado.
Sé también que el poderoso teme al arte, en cualquiera de sus formas, cuando hace esto, y este arte a veces corre como un rumor y una leyenda entre la gente porque le da sentido a lo que la brutalidad de la vida no puede, un sentido que nos unifica, porque al final es inseparable de la justicia. El arte, cuando funciona así, se convierte en el lugar de encuentro de lo invisible, de lo irreductible, lo perdurable, el valor y el honor”


En fin, tal vez todo esto no venga al caso (o cosa, según)…

VI.- Una pequeña historia.

Y tal vez tampoco venga al caso (o cosa, según) esta pequeña historia que ahora le cuento Don Luis:
El día 7 de mayo del 2011, una columna de vehículos salió de madrugada de la zona zapatista Tzots Choj, transportando hombres y mujeres bases de apoyo del EZLN que participarían, junto con las otras zonas, en la movilización de apoyo al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia. Siendo las 0600, uno de los carros volcó y en el accidente perdió la vida el compañero Roberto Santis Aguilar. Siendo muy joven, Roberto se hizo zapatista y escogió “Dionisio” como nombre de lucha.
La historia del compañero Dionisio se antoja sencilla escuchándola contada por sus padres y su esposa. Dice su padre que, en su familia, fue Dionisio el que primero se entró en zapatista:
“Entonces ya que estamos trabajando aquí en la milpa tanteó la hora que vamos platicar allá en la milpa, el miró como que ya no hay gente, ahí dijo vamos a platicar un rato, hay una organización, lo oí que está muy bueno. Entonces ahí empezó a decir, pues empezó a platicar con nosotros, con sus hermanos, entonces ahí empezó a decir que está muy bueno ese organización, parece que hay ayuda para nosotros y así dijo. Entonces así entramos pero primero nosotros lo oímos esa palabra, entonces ya entramos ya nosotros, pues poco a poco fue arrimando todo, también la gente. Así es, entró a la organización ahí.
Entramos nosotros a la organización, es que en ese tiempo pues estamos muy jodido para vivir pues, y es que no hay terreno donde puedas trabajar más pues, no hay pues, estamos muy pobres de al tiro. Luego el mal gobierno hace así, fuéramos a hablar si hay modo de agarrar un pedazo pues así de tierra, ya ni caso hace el pinche gobierno pues, por eso este organización oímos que estaba en este camino y ahí entramos pues con esta organización nosotros, sí, año que entramos, año de 1990, sí.”
Cuatro años después, siendo ya miliciano zapatista, el compañero Dionisio forma filas en el regimiento que toma las cabeceras municipales de Altamirano, Chanal y Oxchuc, llevando una escopeta calibre 20. Las guarniciones gubernamentales fueron derrotadas en esas plazas, pero en el repliegue el compañero Dionisio y otros milicianos fueron tomados presos y torturados por priístas de Oxchuc.
Tal vez recuerde usted, Don Luis, las imágenes que repitieron hasta el cansancio los medios de comunicación nacionales e internacionales: los zapatistas golpeados severamente, amarrados en un quiosco en la cabecera de Oxchuc, la turba priísta gritando y amenazándolos con quemarlos vivos. Un helicóptero gubernamental los trasladó a la cárcel de Cerro Hueco, donde siguieron siendo interrogados con torturas. Lo tuvieron 15 días sin alimento, con apenas agua y lo sacan a las 4 de la mañana para bañarlo con agua fría. No dio información alguna. Fue liberado después, junto con otros presos zapatistas, a cambio del prisionero de guerra general Absalón Castellanos.








Después siguió el Diálogo de Catedral, el Diálogo de San Andrés, la firma de los acuerdos, el incumplimiento gubernamental, la resistencia zapatista. Decenas de miles de hombres, mujeres, niños y ancianos se negaron a recibir la ayuda gubernamental e iniciaron el proceso de construcción de su autonomía con sus propias fuerzas y la ayuda de la sociedad civil nacional e internacional.
El compañero Dionisio fue elegido como autoridad de un Municipio Autónomo Rebelde Zapatista y fue presidente de la comisión de producción municipal. Cuando nacieron las Juntas de Buen Gobierno, fue miembro de una de ellas. Terminando su servicio comunitario como autoridad autónoma, quedó como promotor local en su comunidad.
De cómo cumplía sus trabajos nos cuenta su esposa:
El compañero antes de que hacía los trabajos decía que él no le importaba el tiempo que lo va a perder y también no es que traiga dinero suficiente, tan siquiera el pasaje que llega donde lo va a hacer trabajo y no le importa de que pierda su tiempo, tan siquiera pues con pozol pues eso es lo que decía antes el compañero cuando hacía el trabajo, que eso lo quiere nuestra lucha. Y él decía que de por sí él está bien convencido de la lucha, que no lo quiere dejar y ya sea cualquier sufrimiento que hay pero él está bien convencido de luchar. Al compañero le gustaría más el trabajo, no le importaría si es que no tiene dinero pero lo que gustaría más es el trabajo, y siempre cuando sale en su comisión o a hacer trabajo como consejo mucha gente ahí en ese ejido está en contra del compañero porque sale haciendo trabajo lo que es de la organización, pues como es ejidatario y siempre le piden la multa que no asiste en las reuniones, otros trabajos que se hacen en la comunidad.







Cuando el compañero Dionisio hacía su trabajo como consejo autónomo, su esposa quedaba trabajando en la milpa o cargando leña. Y comparten el trabajo: cuando el compañero regresa del trabajo en su oficina, llega en su casa y al otro día sale a las cuatro, a las cinco de la mañana para ver su trabajo, ya sea de la milpa o de otros trabajos, pero su esposa siempre lo acompaña para hacer los trabajos, así comparten entre ellos. El día de la marcha, el 7 de mayo de este año: se levantan a las 2 de la mañana y empezaron a alistarse: moler la masa para las tortillas, preparar la comida para dejar a los hijos, y a preparar pozol para que llevaran a la marcha. Y dice su esposa que, siempre que el compañero Dionisio salía de comisión le decía que nunca se sabe si es que regresa. Esa madrugada salió bien contento. El cuerpo del compañero regresó acompañado de muchas bases de apoyo zapatistas.
Lo acompañaron hasta llegar a su casa.
Cuando hablamos con los familiares del finado compañero Dionisio, nos pidieron que pasáramos estos mensajes a quienes están luchando contra la guerra del mal gobierno:
El padre: este mensaje para el compañero Javier Sicilia y a otros compañeros que han muerto sus hijos a causa de buscar el bien, entonces le mando este mensaje que ánimo en su lucha, que pues para poder vencer al mal gobierno.
La esposa: El mensaje al compañero Javier Sicilia y a otros compañeros que han muerto sus hijos pues ánimo en su lucha, que no dejen de luchar, es el mensaje para luchar juntos.
La madre: que sigan luchando, ánimo con sus luchas y pues siempre a esta situación que si estamos dispuestos a luchar esto va a pasar, y que ellos sigan luchado, y no están solos.







Cierto, no están solos. La historia del compañero Dionisio es sencilla y, como la de tod@s l@s zapatistas, se puede resumir así: ni se rindió, ni se vendió, ni claudicó.
-*-
Mmh… pues salió larga esta carta. Imagine usted lo que será la dirigida a Don Pablo González Casanova a quien le debo no una misiva sino un libro.
Y ahora que la releo antes de enviarla, se me ocurre que todo lo que en ella se dice tal vez no venga al caso en lo que estamos reflexionando sobre ética y política.
¿O tal vez sí?
Vale. Salud y ojalá haya más empeño en entender y menos en juzgar.


Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, Julio-Agosto del 2011.

______________


Carta de Javier Sicilia al Subcomandante Marcos (Milenio, http://bit.ly/ngbaeB)

Carta

México D.F., 29 de agosto de 2011.- Querido Subcomandante Marcos:Mil gracias por las líneas que le dedica al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad en su tercera carta a Don Luis Villoro. Las hemos leído con el detenimiento de quienes están abiertos a la escucha. Desde ese detenimiento y esa escucha queremos darle las gracias por su profunda humildad y solidaridad con el Movimiento y decirles que a sus muertos, como Dionisio-Chiapas y Mariano, hacedores de paz, los llevamos con todos los dolores en nuestro corazón. Queremos decirles también que aunque no nos entiendan, aunque lo nuevo –esa capacidad para tratar de hacer la paz incluso con nuestros adversarios, porque creemos que los equívocos de un ser humano no son el ser humano, sino una alienación de su conciencia que hay que transformar mediante la paciencia del amor— los desconcierte, compartimos los mismos anhelos y esperanzas, las de “un mundo en el que quepan muchos mundos”.
La paz, querido Subcomandante, es, como decía Gandhi, “el camino”, un camino que sólo se hace con todas y todos. Ustedes, hace 17 años, al lado de la sociedad civil, nos lo enseñaron no sólo al visibilizar y dignificar el pasado negado y humillado de nuestra tradición indígena, sino también cuando, a partir de la escucha y del dialogo, abrieron el debate de lo que, en medio de la crisis de las instituciones, podría ser una nueva esperanza de reconstrucción de la nación: las autonomías.
Por desgracia, el poder, que es ciego; los intereses, que no escuchan los latidos del corazón de la historia, y el egoísmo, esa forma atroz del yo que rompe los vínculos con los otros, no los escucharon –cambiar el corazón del poder es siempre largo y doloroso–. La consecuencia es la espantosa emergencia nacional que vive actualmente el país, cuyo epicentro, como una ironía de la sordera, se encuentra en Juárez, en la frontera norte del país.
Hoy la guerra ha desgarrado los cuatro partes de México (el norte, el sur, el este y el oeste), pero también, en la visibilización de nuestros dolores –que son muchos y cada vez más– de nuestros rostros, de nuestros nombres y de nuestras historias, nos ha unido para –en la paz del amor, que nos lleva caminar, abrazando dolores, y a dialogar, buscando trastornar la conciencia de los poderosos—encontrar ese yo plural, ese nosotros, que nos han arrebatado. Ello sólo ha podido nacer del corazón, de la solidaridad y de la esperanza, es decir, de la gran reserva moral que hay todavía en la nación y de la cual ustedes forman una de sus más hermosas partes. Hoy, más que nunca, creemos que sólo en la unidad nacional de esa reserva –que no sólo está abajo, sino también arriba y a los lados, en todas partes– podemos detener la guerra y encontrar entre todos el camino de la refundación nacional.
México, querido Subcomandante, es un cuerpo desgarrado, un suelo fracturado, que hay que recomponer como un cuerpo y una tierra sanas en las que –como todo cuerpo y toda verdadera tierra– cada una de sus partes, cuando se armonizan y se cultivan en el bien, son tan necesarias como importantes.
Caminar, dialogar, abrazar y besar –esas cuatro maneras que encontramos en nuestra historia hecha del mundo indígena y del mundo occidental— son las formas que asumimos no solo para acompañar a otros y a otras, sino para encontrar el camino perdido y hacer la paz. Caminar, es ir al encuentro de los otros; dialogar es desnudar, estremecerse, iluminar la verdad –que al principio escuece, pero después consuela–; abrazarse y besarse es no sólo hacer la paz, sino también romper las diferencias que nos dividen y enfrentan.
Hace algunos años unos amigos fundamos una revista –espero tenga en sus manos algunos ejemplares–: *Conspiratio*. El nombre viene de la primera liturgia cristiana, donde había dos momentos altos: la *conspiratio* y la *comestio*. El primero se expresaba mediante un beso en la boca. Era una co-respiración, un intercambio de alientos, un compartir el espíritu, que abolía las diferencia y creaba una atmósfera común, una verdadera atmósfera democrática –quizá de allí derivo el sentido que la palabra conspiración tiene en nuestra época; quizá el imperio romano, un imperio, como todo imperio, espantosamente estamentado, decía, “quienes son estos que conspiran y ponen en peligro el poder”–. Cuando besamos y abrazamos creamos esa atmósfera común, una atmósfera –es la realidad de cualquier atmósfera– inestable, que rápidamente puede desaparecer, pero no por ello falsa. Es un signo de lo que anhelamos y que repentinamente, en el amor, aparece lleno de gratuidad como la vida misma. Así, caminar, dialogar abrazar y besar es hacerlo, desde nuestro dolor, por y para nuestros muertos –a quienes olvidamos darles ese amor–, por y para nuestros jóvenes, nuestros niños y niñas, nuestros indígenas, nuestros migrantes, nuestros periodistas, nuestros defensores de derechos humanos, nuestros hombres y mujeres, es decir, por y para todos. Es, de alguna manera, evitar que la indolencia, la imbecilidad y la miseria del alma, nos condenen a todos a la muerte, a la corrupción y al olvido.
Como usted dijo bien al referirse al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad –una frase que también empleo hace años en relación con el zapatismo–: “Podrán cuestionar los métodos, pero no las causas”. Es por ellas, por esas causas, que detener la guerra es tarea de todos y de todas.
Hagámonos cargo de lo que hoy es México, hagámonos cargo del dolor y del perdón, tomemos el camino de la paz y dejemos el juicio a la historia.
Nos vemos en el sur, querido Subcomandante. Mientras llegamos con la lentitud del andar y el dolor a cuestas, le mandamos a usted y a los compas un gran beso, ese beso con el que nuestro corazón no cesa de abrazarlos.
Desde el Arca, cerca de las montañas de Vercors
27 de agosto de 2011, 5 meses después de los asesinatos de Juanelo, Luis, Julio y Gabo.
Por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad
Paz, Fuerza y Gozo
Javier Sicilia