Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.
Johann Wolfgang Goethe

miércoles, 5 de enero de 2011

La filantropía en Estados Unidos | El Economista

La filantropía en Estados Unidos | El Economista
Rubén Aguilar Valenzuela

Los ciudadanos estadounidenses son los más generosos del mundo a la hora de hacer donativos y de manera particular sus empresarios millonarios. La donación forma parte de la cultura de nuestros vecinos del norte.

El total de las donaciones en Estados Unidos en el 2009 sumó 301,000 millones de dólares, que equivalen al presupuesto anual de México. La crisis sólo redujo en 3.6% la cantidad de los donativos.

En los últimos 40 años (1969-2009), el monto de lo aportado fluctúa en un porcentaje entre 1.7 y 2.2 % del PIB. En el 2009 fue de 2.1 por ciento. La ayuda, como se puede ver, se mantiene estable a lo largo de los años.

El absoluto crece todos los años y si en 1969 fue de 117,000 millones de dólares, en el 2005 llegó a los 325,000 millones de dólares. La expectativa es en tres años rebasar esa cantidad, una vez que pasen los efectos de la crisis.

El gran parte de los donativos proviene de aportaciones individuales que son 75% del total, 13% de las fundaciones, 8% de grandes donaciones y 4% de empresas.

La motivación fundamental para donar es que cambien las cosas (72%) y los recursos se otorgan a las instituciones que dan garantía de gestionar la ayuda de manera eficaz (71 por ciento).

De acuerdo con el carácter de las organizaciones receptoras, la distribución de la ayuda se concentra así: religiosas (33 %), educativas (13%), fundaciones (10%) y no clasificables (10 por ciento).

Le siguen servicios humanos (9%), sociedad benéfica pública (8%), salud (7%), arte y cultura (4%), asuntos internacionales (3%), medio ambiente (2%) y ayudas a individuos (1 por ciento).

Las investigaciones revelan que los porcentajes de la ayuda al tipo de organización se han mantenido iguales en los últimos 55 años. La causa que ha tenido un mayor crecimiento en la última década es asuntos internacionales.

Los donantes estadounidenses son cada vez más conscientes al donar y exigen que su ayuda se utilice con inteligencia, y para ello buscan informarse cuáles son las organizaciones que ofrecen mejores resultados.

Grandes empresarios como Warren Buffett, Bill Gates y Ted Turner sostienen que hay “una obligación moral” de regresar a la sociedad parte de lo que ella les ha dado y que ellos mismos deben de implicarse en la tarea.

Un estudio de la Universidad de Indiana indica que 80% de la población más rica hace trabajo voluntario y es también la que más dona, al dar unos 68,000 dólares anuales contra unos 45,000 dólares de quienes no hacen voluntariado.

Todos los datos provienen de “Giving USA 2010: The anual report on philanthopy for the year 2009”.

Urge que se produzca en México un estudio semejante todos los años. La donación y el voluntariado no son parte de nuestra cultura y debemos trabajar para que lo sea.