Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.
Johann Wolfgang Goethe

miércoles, 9 de noviembre de 2011

“Éxodo” de cuentas: nueva forma de protesta contra wall street

Fuente: http://bit.ly/vjz6yi 

 Este sábado en Estados Unidos se celebra el Día del Traslado Bancario, una acción ideada por los activistas disconformes con el sistema financiero para transferir el dinero de sus cuentas en grandes bancos a entidades locales o cooperativas de crédito.

La idea surgió a causa de los planes de Bank of America de imponer un cargo de 5 dólares por el mantenimiento de las tarjetas de débito, una iniciativa muy mal acogida por la parte de la población de EE. UU., que lleva más de un mes protestando contra las grandes corporaciones y la situación económica del país, en el marco del movimiento 'Ocupa Wall Street'.

 Desde el pasado 29 de septiembre, unos 650.000 consumidores transfirieron su dinero a cooperativas de crédito, depositando en cuentas de ahorro un total de 4.500 millones de dólares, según los datos de la Asociación Nacional de Cooperativas de Crédito (ANCC). Sin embargo, estos números pueden aumentar notablemente gracias a dicha iniciativa lanzada por el proyecto 'Move Your Money' (Traslada tu dinero).

 Instrucciones 

 En caso de optar por el traslado de fondos, la ANCC recomienda que al abrir una nueva cuenta bancaria, se inicie con una cantidad pequeña, solo lo necesario para evitar cargos por mantener un saldo bajo y se traslade mes a mes el resto del dinero. Luego se aconseja cerrar la cuenta antigua.

 Una posible bancarrota 

 Los expertos alertan que un pánico bancario de este tipo es capaz de desestabilizar una institución e incluso causar la bancarrota y generar una nueva crisis económica.

 Con esta acción los activistas pretenden expresar su descontento hacia el sistema y demostrar que los consumidores no van a apoyar a las compañías con prácticas avariciosas.

La 'indignación' continúa: otros 84.000 estadounidenses cierran sus cuentas bancarias

Miles de norteamericanos prefirieron cerrar sus cuentas bancarias para transferir su dinero a entidades locales o cooperativas de crédito, en protesta contra el actual sistema financiero en EE. UU. Los expertos alertan que el hecho podría provocar la bancarrota de los grandes bancos. 


 Así, en la página de la red social Facebook más de 84.000 personas expresaron su descontento hacia el sistema y se inscribieron a la acción "el Día del Traslado Bancario", qué acabó el sábado con el cierre de sus cuentas en las grandes corporaciones y compañías ‘con prácticas avariciosas’. 


 ¿Cómo surgió? 


 La idea nació a causa de los planes de Bank of America de imponer un cargo mensual de 5 dólares por el mantenimiento de las tarjetas de débito, una iniciativa muy mal acogida por la parte de la población de EE. UU., que lleva más de un mes protestando contra las grandes corporaciones y la situación económica del país, en el marco del movimiento 'Ocupa Wall Street'. 


 “Estoy agotada y cansada del aumento continuo de recaudaciones y de que en el momento necesario no pueda recibir mi dinero”, declaró una de los organizadores de la acción, Kristen Christian, que antes de que Bank of América anunciara esta cuota, había sido una de sus clientes. 


 Desde el pasado 29 de septiembre, la fecha en la que el banco anunció la medida, unos 650.000 consumidores transfirieron su dinero a cooperativas de crédito, depositando en cuentas de ahorro un total de 4.500 millones de dólares, según los datos de la Asociación Nacional de Cooperativas de Crédito (ANCC). 


 ¿La bancarrota se aproxima? 


 Todavía no está claro hasta qué punto el cambio de actitud del sector bancario, con respecto a las comisiones sobre las tarjetas de débito, extinguirá la indignación y la ira que impulsa al movimiento. 


 Los expertos alertan que un pánico bancario de este tipo es capaz de desestabilizar una institución, e incluso causar una bancarrota y generar una nueva crisis económica, teniendo en cuenta que los consumidores están despertando y ven que tienen opciones. 


 Al mismo tiempo, en el tenso ambiente económico que se vive en el país, las cooperativas de ahorro y crédito y los bancos pequeños de momento están disfrutando de la oportunidad y aseguran constituir mejores tasas de interés y un servicio más íntimo. A eso hay que añadir los consejos que dan a los consumidores de cómo pueden transferir sus cuentas sin riesgo alguno 

Los estadounidenses rechazan a Wall Street y al gobierno: encuesta - Animal Político

Fuente: http://bit.ly/v7gNm5


Una nueva encuesta entre el pueblo estadounidense muestra que ni Wall Street ni el movimiento Ocupemos Wall Street suscitan impresiones favorables fuertes. 


http://bit.ly/v7gNm5
 En la encuesta, sin embargo, a los manifestantes les va mejor que a las corporaciones acaudaladas que son objetivo de sus protestas. El sondeo fue realizado por la Universidad de Massachusetts en Lowell y el diario Boston Herald entre 1.005 adultos. 


 Un 35% dijeron que tenían una impresión favorable sobre el movimiento que inició en Nueva York y ganó apoyo mundial. Sólo 16% dijeron lo mismo por Wall Street y las corporaciones grandes. 


 Un 29% tuvieron una impresión favorable sobre el movimiento conservador Tea Party y 21% sobre el gobierno federal. 


 El grupo encuestado se seleccionó al azar y el sondeo se realizó por internet del 28 de octubre al 1 de noviembre. Tuvo un margen de error de más/menos 3,8 puntos porcentuales.


 El mes pasado, un sondeo de The Associated Press-GfK mostró que un 37% de los entrevistados apoyaba a los manifestantes que protestan contra la avaricia de Wall Street. Un 51% dijeron que estaban furiosos por la política en Estados Unidos, por encima del 49% en enero.

Se crea "Acapulco por la paz"



martes, 8 de noviembre de 2011

La crisis de la política liberal - Rubén Martín

Publicado el 7 de noviembre en El Economista Fuente: http://bit.ly/u6JKCU Dos cosas ha dejado en claro el movimiento mundial de protesta conocido como indignado u Ocupa Wall Street: su crítica al sistema económico capitalista y la profunda insatisfacción que hay con el sistema político liberal imperante en el mundo. No hace falta tener en México plazas públicas tomadas (la protesta social se manifiesta de otros modos) para concluir que también aquí hay una profunda insatisfacción con el sistema político. Esta insatisfacción aflora por diversos cauces: el alto abstencionismo que caracteriza los procesos electorales (Felipe Calderón está en el poder con el voto de menos de 15 por ciento de los mexicanos), llamar a anular el voto como medida de castigo a partidos y candidatos, la irritación que existe en contra de la clase política y sus abusos, el desapego a las normas y la creciente desafección al sistema político. No son nada más percepciones. En México somos mayoría quienes nos sentimos insatisfechos con el actual sistema político. Así lo confirma la más reciente entrega del estudio que año con año realiza la corporación Latinobarómetro [http://www.latinobarometro.org/latino/latinobarometro.jsp] sobre el estado y la calidad de la democracia liberal en América Latina. De acuerdo con el más reciente estudio de Latinobarómetro (institución con sede en Chile que desde 1995 mide en América Latina la satisfacción con la democracia en la región), México es uno de los dos países de América Latina menos satisfecho con la democracia, junto con Guatemala. En 2011, 39 por ciento de los latinoamericanos manifestó satisfacción con la democracia. La cifra bajó a 23 por ciento en México. Aunque 55 por ciento de los mexicanos sigue considerando a la democracia como la mejor forma de gobierno, el respaldo a este sistema político ha ido menguando puesto que en 2003 era de 71 por ciento. En ocho años bajó 16 por ciento el porcentaje de mexicanos que considera a la democracia como el mejor sistema de gobierno; en contrate con el conjunto de América Latina que aumentó 8 por ciento en el mismo periodo. Más datos de Latinobarómetro 2011: la mitad de los mexicanos no consideran relevante ni al Congreso (47 por ciento) ni a los partidos (50 por ciento) para el funcionamiento de la democracia. Como decimos coloquialmente los mexicanos: la burra no era arisca. Resulta que 83 por ciento de los mexicanos cree que no se gobierna para bien del pueblo (el promedio en América Latina es de 74 por ciento); además sólo uno de tres mexicanos siente que el Estado en México ha hecho algo por él o por su familia. La falta de confianza hacia el Estado en México es patente: una mayoría duda de las capacidades del Estado para resolver los problemas de delincuencia (61 por ciento), del narcotráfico (65 por ciento) o de la corrupción (66 por ciento). México encabeza la lista de las naciones en las que sus ciudadanos perciben o viven con mayor inseguridad: 42 por ciento de los mexicanos respondieron que han sido víctimas de un delito en este año, contra 33 por ciento en toda América Latina. Además, hay una convicción de que la distribución de la riqueza no es justa; así lo consideran 80 por ciento de los latinoamericanos y 85 por ciento de los mexicanos. De ahí que no sea extraño que una buena parte de los mexicanos considere justificado no pagar impuestos. Según Latinobarómetro, México es el país que tiene la más alta justificación para no contribuir al fisco. En resumen, los datos para América Latina y México desnudan a la democracia y a la política liberal. Existe la percepción de que el actual sistema político no es capaz de procesar las demandas, de llevar a cabo las mediaciones políticas y de resolver los problemas fundamentales de la gente. Más allá de las percepciones y los números, vemos a un sistema político rebasado tanto por las contradicciones entre la clase política profesional, como por la insatisfacción de la sociedad por los resultados que ofrece el Estado. El actual sistema político liberal, basado en el sistema de representación mediante elecciones y partidos, está agotado. Es necesario explorar y pensar nuevas formas de hacer política que configuren un nuevo sistema político más allá del Estado y del capital

Broke - Story of stuff

Why there's still plenty of money to build a better future

lunes, 7 de noviembre de 2011

La globalización de la protesta - Stiglitz


Joseph E. Stiglitz
El País
Traducción de Esteban Flamini


Joseph E. Stiglitz es profesor de la Universidad de Columbia, premio Nobel de Economía y autor del libro Caída libre: Estados Unidos, el libre mercado y el hundimiento de la economía mundial.Copyright: Project Syndicate, 2011. 
 
Fuente: http://bit.ly/sHtJO8
El movimiento de protesta que nació en enero en Túnez, para luego extenderse a Egipto y de allí a España, ya es global: la marea de protestas llegó a Wall Street y a diversas ciudades de Estados Unidos. La globalización y la tecnología moderna ahora permiten a los movimientos sociales trascender las fronteras tan velozmente como las ideas. Y la protesta social halló en todas partes terreno fértil: hay una sensación de que el "sistema" fracasó, sumada a la convicción de que, incluso en una democracia, el proceso electoral no resuelve las cosas, o por lo menos, no las resuelve si no hay de por medio una fuerte presión en las calles. En mayo visité el escenario de las protestas tunecinas; en julio, hablé con los indignados españoles; de allí partí para reunirme con los jóvenes revolucionarios egipcios en la plaza de Tahrir de El Cairo; y hace unas pocas semanas, conversé en Nueva York con los manifestantes del movimiento Ocupar Wall Street (OWS). Hay una misma idea que se repite en todos los casos, y que el movimiento OWS expresa en una frase muy sencilla: "Somos el 99%".

 Este eslogan remite al título de un artículo que publiqué hace poco. El artículo se titula Del 1%, por el 1% y para el 1%, y en él describo el enorme aumento de la desigualdad en Estados Unidos: el 1% de la población controla más del 40% de la riqueza y recibe más del 20% de los ingresos. Y los miembros de este selecto estrato no siempre reciben estas generosas gratificaciones porque hayan contribuido más a la sociedad (esta justificación de la desigualdad quedó totalmente vaciada de sentido a la vista de las bonificaciones y de los rescates); sino que, a menudo, las reciben porque, hablando mal y pronto, son exitosos (y en ocasiones corruptos) buscadores de rentas.

 No voy a negar que dentro de ese 1% hay algunas personas que dieron mucho de sí. De hecho, los beneficios sociales de muchas innovaciones reales (por contraposición a los novedosos "productos" financieros que terminaron provocando un desastre en la economía mundial) suelen superar con creces lo que reciben por ellas sus creadores.

Pero, en todo el mundo, la influencia política y las prácticas anticompetitivas (que a menudo se sostienen gracias a la política) fueron un factor central del aumento de la desigualdad económica. Una tendencia reforzada por sistemas tributarios en los que un multimillonario como Warren Buffett paga menos impuestos que su secretaria (como porcentaje de sus respectivos ingresos), o donde los especuladores que contribuyeron a colapsar la economía global tributan a tasas menores que quienes ganan sus ingresos trabajando.

Se han publicado en estos últimos años diversas investigaciones que muestran lo importantes que son las ideas de justicia y lo arraigadas que están en las personas. Los manifestantes de España y de otros países tienen derecho a estar indignados: tenemos un sistema donde a los banqueros se los rescató, y a sus víctimas se las abandonó para que se las arreglen como puedan. Para peor, los banqueros están otra vez en sus escritorios, ganando bonificaciones que superan lo que la mayoría de los trabajadores esperan ganar en toda una vida, mientras que muchos jóvenes que estudiaron con esfuerzo y respetaron todas las reglas ahora están sin perspectivas de encontrar un empleo gratificante.

El aumento de la desigualdad es producto de una espiral viciosa: los ricos rentistas usan su riqueza para impulsar leyes que protegen y aumentan su riqueza (y su influencia). En la famosa sentencia del caso Citizens United, la Corte Suprema de Estados Unidos dio a las corporaciones rienda suelta para influir con su dinero en el rumbo de la política. Pero mientras los ricos pueden usar sus fortunas para hacer oír sus opiniones, en la protesta callejera la policía no me dejó usar un megáfono para dirigirme a los manifestantes del OWS.

A nadie se le escapó este contraste: por un lado, una democracia hiperregulada, por el otro, la banca desregulada. Pero los manifestantes son ingeniosos: para que todos pudieran oírme, la multitud repetía lo que yo decía; y para no interrumpir con aplausos este "diálogo", expresaban su acuerdo haciendo gestos elocuentes con las manos.

Tienen razón los manifestantes cuando dicen que algo está mal en nuestro "sistema". En todas partes del mundo tenemos recursos subutilizados (personas que desean trabajar, máquinas ociosas, edificios vacíos) y enormes necesidades insatisfechas: combatir la pobreza, fomentar el desarrollo, readaptar la economía para enfrentar el calentamiento global (y esta lista es incompleta). En Estados Unidos, en los últimos años se ejecutaron más de siete millones de hipotecas, y ahora tenemos hogares vacíos y personas sin hogar.

Una crítica que se les hace a los manifestantes es que no tienen un programa. Pero eso supone olvidar cuál es el sentido de los movimientos de protesta. Son ellos una expresión de frustración con el proceso electoral. Son una alarma.

Las protestas globalifóbicas de 1999 en Seattle, en lo que estaba previsto como la inauguración de una nueva ronda de conversaciones comerciales, llamaron la atención sobre las fallas de la globalización y de las instituciones y los acuerdos internacionales que la gobiernan. Cuando los medios de prensa examinaron las reclamaciones de los manifestantes, vieron que contenían mucho más que una pizca de verdad. Las negociaciones comerciales subsiguientes fueron diferentes (al menos en principio, se dio por sentado que serían una ronda de desarrollo y que buscarían compensar algunas de las deficiencias señaladas por los manifestantes) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) encaró después de eso algunas reformas significativas.

Es similar a lo que ocurrió en la década de 1960, cuando en Estados Unidos los manifestantes por los derechos civiles llamaron la atención sobre un racismo omnipresente e institucionalizado en la sociedad estadounidense. Aunque todavía no nos hemos librado de esa herencia, la elección del presidente Barack Obama muestra hasta qué punto esas protestas fueron capaces de cambiar Estados Unidos.

En un nivel básico, los manifestantes actuales piden muy poco: oportunidades para emplear sus habilidades, el derecho a un trabajo decente a cambio de un salario decente, una economía y una sociedad más justas. Sus esperanzas son evolucionarias, no revolucionarias. Pero en un nivel más amplio, están pidiendo mucho: una democracia donde lo que importe sean las personas en vez del dinero, y un mercado que cumpla con lo que se espera de él.

Ambos objetivos están vinculados: ya hemos visto cómo la desregulación de los mercados lleva a crisis económicas y políticas. Los mercados solo funcionan como es debido cuando lo hacen dentro de un marco adecuado de regulaciones públicas; y ese marco solamente puede construirse en una democracia que refleje los intereses de todos, no los intereses del 1%. El mejor Gobierno que el dinero puede comprar ya no es suficiente.

viernes, 4 de noviembre de 2011

How Occupy Wall Street Handles Donations

 By Lisa Chiu and Cody Switzer

Last week, it was announced that $450,000 has been donated to the Occupy Wall Street protest in New York City's Zuccotti Park. Members of the group's finance committee and other demonstrators say the system used to handle the protest's funds is working well but will improve going forward.

Carta de Jon Sobrino a Ellacuría - 4 Nov

 Fuente: religión Digital

http://bit.ly/sB4JgN

"Hoy hay menos profetas, y ha empeorado la honradez con lo real"

Ellacu: Es una ficción escribirte, pero quizás de este modo nos digamos a nosotros mismos cosas que pueden ser importantes. Y con ello también quisiera ambientar un poco el aniversario de su martirio. Te voy a hablar de tres cosas de actualidad, tal como las veo, que tienen que ver con lo que tú fuiste y dijiste.


1. El "siempre" del pueblo crucificado. Ya no se habla mucho de "pueblos crucificados" como lo hiciste tú y Monseñor Romero, llegando a esa genial formulación, creo que independientemente el uno del otro, y guiados del mismo espíritu salvadoreño y cristiano. Y menos aún se insiste en que ese pueblo crucificado es "siempre" el signo de los tiempos como lo escribiste en el exilio de Madrid. La razón para ese silencio no es que vuelva a estar en voga el pensamiento utópico de Ernst Bloch, filósofo, o de Teilhard de Chardin, teólogo. 

Tampoco es que el mundo esté mejorando, pues sigue gravemente enfermo, como dijiste en tu último discurso. Creo que la razón es que hoy hay menos profetas y que ha empeorado la honradez con lo real. Hablar del "siempre" no solo no es políticamente correcto, sino que es locura impensable. Pero no hay que darle vueltas. Siguen existiendo Haití y Somalia, y entre nosotros se ha propagado una nueva epidemia: el homicidio. De 12 a 15 asesinatos diarios en los últimos años. Es la enfermedad que produce más muertes. Lo light ha avanzado mucho en el modo de pensar y lo políticamente correcto se ha apoderado del lenguaje: "vulnerabilidad", "los menos favorecidos", "países en vías de desarrollo". Nada suena mal.

Por ello, mencionar el "siempre" del pueblo crucificado parece ser cosa de masoquistas irredentos. Pero no es así. En el país siempre llueve cada año, y siempre hay torrentes, destrucción y muerte. Pero también siempre son los mismos los que sufren las consecuencias, los que viven en quebradas, en champas y casas pobres. La pregunta de Gustavo Gutiérrez sigue siendo la pregunta fundamental: "¿dónde dormirán los pobres?". Hay pueblos depredados como el Congo, pueblos ignorados como Haití, pueblos inundados, como los nuestros... Siguen siendo el pueblo crucificado.

¿Y los ricos y poderosos? Siempre sufren algunos daños, pero casi siempre los superan sin mucho costo. Y nada digamos de las crisis financieras. Se invierten miles de millones de dólares o euros para que no se hunda el sistema. El pueblo crucificado no da la vida por supuesto, pero los pueblos ricos sí, y además tienen la profunda convicción de ser los elegidos: dan por supuesto la vida, y están convencidos de que el buen vivir les es debido. Si a ellos les ocurre algo grave elevan la realidad a escándalo metafísico. Pero si ocurren cosas mucho más graves en África o en el Bajo Lempa, no hay tal escándalo. Pertenece al existencial histórico de haber nacido pobres. Es el "siempre" del pecado.

Pero quiero añadir, Ellacu, e insistir, en que hay también otro "siempre". Hay mucha gente honrada que trabaja para que "el pueblo inundado" -hablamos de El Salvador- no acabe muriendo como "pueblo desplazado" o como "pueblo ahogado". La entrega y la bondad también tienen su "siempre". Es el siempre de la gracia.

Y a veces surge un Dean Brackley. Cuando le dicen que muchos rezan por él, contesta con toda sencillez: "Recen por los que tienen cáncer y no pueden tener la atención médica que yo tengo. Y recen por los que estos días se han quedado sin casa y sin comida". Volveremos a Dean.

2. "Qué hacer con los buenos". La pregunta puede extrañar, pero se me ha impuesto, debido al revuelo que ha causado la audiencia de Madrid. Trabajar para que se juzgue a los responsables últimos de tantos asesinatos en este país, los de ustedes y los de dos mujeres inocentes, es cosa muy buena y muy necesaria. Puede traer muchos bienes. Puede ser una gran ayuda, y muy necesaria, para que se acabe, o disminuya, la impunidad.

Por cierto, no ha salido en las noticias, pero mucho nos hemos alegrado de que los militares argentinos que en 1976 ordenaron el asesinato del obispo Enrique Angelelli, vayan a ser juzgados 35 años después. Es un ejemplo, poco extendido, de que la verdad puede triunfar sobre la mentira y el encubrimiento, que tienen millones de dólares y armas sofisticadas a su servicio; que la justicia puede triunfar sobre la crueldad y la vileza; que la civilización de la impunidad, muy afín a la civilización de la riqueza contra la que nos advertiste tercamente hasta el final, se vea un poco frenada. Con el juicio de los militares argentinos no desaparecen todos los males, y el mundo del capital, aun con algunos avances y algo de democracia, sigue produciendo víctimas impunemente. Y ha conseguido crear una civilización de encubrimiento, aunque siempre hay quien lo desenmascara de diversas formas: obispos como Casaldáliga, "los indignados"... Esperamos que la audiencia de Madrid tenga éxito, y que en El Salvador ocurra lo de Argentina, aunque, evidentemente, hay fuerzas poderosísimas que están en contra de que eso ocurra.

En esta situación, me ha venido a la mente una pregunta que puede parecer rara. Dicho con sencillez, parece que sabemos qué hacer "con los malos", de modo que nuestro proceder con ellos produzca bienes, por supuesto: instaurar verdad y justicia en el país, llegar a ofrecer perdón -aunque más difícil que perdonar es dejarse perdonar. Y hay gente muy buena que trabaja por ello.

También sabemos, al menos en principio, qué hacer con las víctimas: lo que Puebla dice que Dios hace con los pobres, "tomar su defensa y amarlos". Y estas no son, en absoluto, palabras inocentes, pues tomar su defensa supone inevitablemente entrar en graves conflictos con quienes los oprimen. Significa entrar "en la lucha por la justicia", "la lucha crucial de nuestro tiempo", como dijola Congregación General XXXII. No muchos lo hacen, pero la idea queda clara

Pero ¿sabemos qué hacer "con los buenos", con los santos? Ciertamente, ponerlos a producir, aprender de ellos, sus ideas y convicciones, sus modos de actuar... Y agradecerles. Es lo que solemos decir y procuramos hacer.

¿Pero nos planteamos de verdad qué hacer con ellos? Estos días nos topamos con la pregunta de qué hacer con Dean Brackley. Hemos velado y acompañado su cadáver. El amor y el agradecimiento se han desbordado, con lágrimas y gozo, en muchas celebraciones, en el cementerio.

Pero me queda el desasosiego de saber bien qué hacer con Dean, con Monseñor Romero, con gente como ustedes. Con Jesús de Nazaret. La respuesta es sencilla: ser como ellos, seguirlos en su hacer y en su ser, imitarlos, historizadamente, como tú decías. En definitiva, dejarnos afectar por "los buenos" y los santos en nuestro hacer. Y más profundamente todavía en nuestro ser.

Entiéndeme bien, Ellacu. Bueno y necesario es saber reaccionar ante lo que hacen "los malos", y actuar adecuadamente con ellos. Bastantes personas e instituciones lo hacen. Pero creo que debemos avanzar en reaccionar como es debido ante "los buenos", intentando ser como ellos. Difícil, si. Pero necesario para humanizar este mundo. Y también esta iglesia.

3. Dean Brackley. Ellacu, estas palabras te sonarán. "Con Dean Brackley Dios pasó entre nosotros". Pienso que no hay mayor confesión de fe que afirmar que Dios sigue pasando por nuestro mundo. Es la fe que más me llena. Y como Dios se hace presente en seres humanos, ellas y ellos, jóvenes y viejos, salvadoreños y norteamericanos, mártires y confesores, como se decía antes, el misterio se desdobla de muchas formas, convergentes, y así es un misterio mayor. Dios pasó con Monseñor y Dios pasó con Dean.
En los muchos testimonios de esta Carta a las Iglesias -Amor y Testimonios lo titulamos- se narra ese paso de Dios. Elijo solo uno, el de la doctora Miny: "Dean, I love you so much... for ever". Es lenguaje bello y de eternidad. Lenguaje que remite a Misterio. También Dean, semanas antes de morir, habló en su testamento del paso de Dios, en él, con gran humildad, sencillez y lucidez. Ahora, en otro lenguaje, más conceptual, pero espero que comprensible, quiero hablarte de Dean ante Dios y de Dean con Dios.

Lo primero es que Dean murió empapado de Dios. Así lo veo, aunque en ese misterio solo se puede entrar de puntillas. En su último libro cuenta Dean sus problemas con Dios, sus épocas de agnosticismo, que no fue cosa de poca monta. Me recordó unas palabras tuyas de junio de 1969 que he citado muchas veces: "Rahner lleva con elegancia sus dudas de fe", y pensé que algo semejante te ocurría a ti. Pero a lo largo del libro, Dean ofrece su propia fe, honda y sencilla, y muy real. Y los lectores quedan sorprendidos al leer el prólogo escrito por la encargada de la editorial para juzgar sobre la calidad del libro. Se reconoce agnóstica, sin que el asunto de Dios le preocupe gran cosa. Pero confiesa que, leyendo el texto, su interés profesional se convirtió en interés existencial, personal. El texto le llevó a Dios, y Dean la bautizó un año después. Luchando con Dios, como Jacob, o dejándose seducir por Dios, como Jeremías, Dean llegó a Dios. Y quedó empapado de Dios.

En ese proceso Dean confiesa con inmensa gratitud que se encontró con los pobres. Cuántas veces escribiste, Ellacu, que los pobres son el lugar del evangelio y el lugar de Dios. Y también recuerdo las palabras de Porfirio Miranda: "El problema no es buscar a Dios, sino buscarlo allá donde El dijo que estaba. En los pobres". Es cierto que no siempre se encuentra a Dios, aun estando entre los pobres, pues entre ellos y trabajando por ellos, hay agnósticos que son espléndidos seres humanos, y siguen siendo agnósticos. Pero en la mejor tradición de Jesús, el Dios que se encuentra entre los pobres tiene un sabor especial. Pienso que la misericordia se puede hacer más delicada, la justicia más firme, la verdad más sin componendas y la fidelidad más sin medir los costos.

El Dean empapado de Dios fue un ejemplo notable de interesarse por todas y cada una de las personas con quienes convivió y a quienes buscó. Todas y cada una de ellas, compañeros jesuitas, familiares, feligreses de Jayaque y dela UCA, amigos y amigas, salvadoreños, norteamericanos y europeos, y por supuesto los desheredados y pequeños, tenían un nombre muy concreto para él. Cada uno era inintercambiable con otros. Eso hizo que su servicio fuese de gran finura. Y me recuerda al Jesús que conocía a todas sus ovejas por sus nombres.

Y su Dios fue, de verdad, el de la creación. No por moda, algunas de las cuales son muy buenas, Dean puso gran interés en la mujer y el feminismo, en el ecumenismo, y era muy amigo de gente de otras iglesias, en la ecología, y creo que hasta en las causas indígenas. Los argumentos fundamentales no eran categoriales, ni tomados de normas de la jerarquía ni de la doctrina social. Creo que para Dean el gran argumento era que Dios es un Dios de todos.

Dean me ha recordado unas palabras de Monseñor Romero que he citado muchas veces. Son del10 de febrero de 1980, en medio de la barbarie que reinaba en el país. Dijo Monseñor. "¡Quien me diera, queridos hermanos, que el fruto de esta predicación fuera que cada uno de nosotros fuéramos a encontrarnos con Dios y que viviéramos la alegría de su majestad y de nuestra pequeñez!". Para Monseñor Romero Dios no empequeñecía al hombre, pero para el hombre era bueno empequeñecerse ante Dios.

Esto me recuerda a Dean. Nunca pensó que era grande. Nunca se puso en primer lugar, ni hablaba de sí mismo cuando las cosas salían bien -"ha sido un éxito"- aunque las hubiera hecho él. Simplemente, se alegraba del bien. Me recordaba a Pablo en su carta a los Corintios: "El amor es paciente, es afable, el amor no tiene envidia, no se jacta ni se engríe, disculpa siempre, se fía siempre, espera siempre, aguanta siempre". En esto Dean me recordaba al gran Padre Arrupe. Creo que siempre pensó en los demás antes que en sí mismo. Nunca se preocupó de que reconocieran lo bueno que hacía. No es frecuente, y por eso sorprende e impacta. Y ayuda también a desabsolutizarnos y a vivir con alegría nuestra pequeñez ante Dios, como decía Monseñor

Una ultima reflexión. Ellacu, Dean no murió mártir como ustedes, pero sus últimos meses fueron un martirio, de cuerpo por los sufrimientos de un cáncer de páncreas muy doloroso, y de alma cuando le asaltaban miedos, sentirse solo, que no le recordasen. No murió crucificado, pero vivió hasta el final participando activamente en las cruces de este mundo. Trabajó con poder, es decir, con fuerza y energía, para bajarlos de la cruz. Y murió con amor silente e indefenso. Como el Dios crucificado.

Las últimas palabras de Dean son palabras de gratitud, a fondo perdido, sin poder poner pie en tierra firme. Pero la gratitud vive de otros y para otros, de Dios y para Dios. Los agradecidos pueden hacer que la realidad sea gracia. Ellacu, si me permites la expresión -creo que es un neologismo- los agradecidos pueden "buenear" la realidad. Es lo que hizo Dean.

Ellacu, ya ves que, en medio de muchos males y a pesar de todo, estamos contentos. Ustedes, Julia Elba y Celina, Jon Cortina y el padre Ibisate, ahora nuestro querido Dean Brackley, han estado con nosotros. Y con ustedes Dios ha estado con nosotros. No se puede pedir más.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Del Consejo Local a los Consejeros Distritales - Silvestre Pacheco León


Para hacer realidad el derecho de los mexicanos a elegir a sus gobernantes, sean estos diputados, senadores y presidente de la república, el territorio nacional está organizado en 300 distritos electorales federales, atendiendo a su extensión territorial y también a la densidad de población.
En cada estado de la república los consejos distritales que integran su territorio dependen de un Consejo Local Electoral compuesto por seis consejeros ciudadanos designados por la Junta General del Instituto Federal Electoral por un periodo que comprende dos elecciones ordinarias, cuya sede se encuentra en las capitales de los estados.
El Consejo Local Electoral es un órgano colegiado que funciona con un presidente que forma parte del servicio profesional del IFE como vocal ejecutivo cuyo cargo es permanente.
Forman parte también de éste órgano responsable de organizar las elecciones federales en cada estado, los vocales de organización, de capacitación, educación cívica y del registro federal de electores del IFE, más los representantes de cada uno de los partidos políticos nacionales, aunque para la toma de decisiones el derecho a voz y voto está reservado para los consejeros ciudadanos y su presidente.
En el estado de Guerrero los nueve distritos electorales que lo integran  tienen como cabecera las ciudades de Altamirano, Iguala, Zihuatanejo, Acapulco, Tlapa, Chilapa, Chilpancingo y Ayutla.
En cada cabecera de distrito electoral funciona un consejo compuesto por seis consejeros ciudadanos, un vocal ejecutivo permanente, los vocales de organización, de capacitación electoral y del registro federal de electores, más un representante de cada partido político nacional.
Los consejeros ciudadanos de los distritos son designados por el Consejo Local Electoral de cada estado, el que a su vez se integró el siete de octubre mediante la designación de la Junta General del Instituto Federal Electoral a partir de la lista de aspirantes que presentaron su solicitud en el mes de septiembre.
En el estado de Guerrero el Consejo Local Electoral se instaló en la ciudad de Chilpancingo, el pasado 18 de octubre y entre los consejeros que la integran se cuenta a: María Luisa Garfias, Marcos Villa, Maribel Nicasio, Reyna Ortíz Montealegre, Elena Esteiner y quien esto escribe, Silvestre Pacheco León. Los seis tenemos el carácter de consejeros ciudadanos y somos, junto con David Delgado Arroyo, quien en su carácter de vocal ejecutivo del IFE, es el presidente del Consejo Local, nos haremos cargo del proceso electoral en el que los ciudadanos elegiremos al presidente de la república, a los senadores y diputados federales.
Los seis consejeros ciudadanos que fuimos designados por la Junta General del IFE representaremos a dicha institución para la organización de dos jornadas electorales ordinarias federales, la del año 2012 y la del 2015.
Formalmente en el estado de Guerrero la jornada electoral comenzó con la instalación del Consejo Local el 18 de octubre. En la instalación del Consejo Local Electoral las intervenciones de los consejeros esbozaron la realidad que priva en el país y en el estado, y mientras los partidos políticos a través de sus representantes manifestaron su exigencia de que el IFE cumpla cabalmente con los principios de Certeza, Legalidad, Independencia, Imparcialidad y Objetividad, reiteraron su compromiso con la democracia, reconociendo que los avances alcanzados en esta materia, aún cuando no son suficientes, constituyen el resultado del esfuerzo y compromiso de los mexicanos, sin dejar por ello de expresar las diferentes visiones y posturas ideológicas y políticas que los anima.
El presidente del consejo, por su parte, mencionó la importancia de ver la continuidad de las luchas a favor de la igualdad, con la conmemoración, en éste año, del 58 aniversario del reconocimiento del derecho al voto de las mujeres mexicanas, lo cual tiene una connotación especial  para los guerrerenses porque en nuestro estado y precisamente en la capital, tuvimos a la primera presidenta municipal de la historia, doña Aurora Meza Andraca.
El consejero presidente, David Alejandro Delgado, fue enfático también al señalar que elegir a las autoridades es una tarea de los ciudadanos, no de los gobiernos, pues éstos se eligen para gobernar, no para decidir en las elecciones. La organización de las elecciones, enfatizó, es responsabilidad del IFE.
En la descripción de las circunstancias en que se desarrollarán las próximas elecciones, el también vocal ejecutivo del IFE, mencionó la falta de cumplimiento de los diputados con su obligación de elegir a los tres consejeros ciudadanos que mantienen incompleto al Consejo General, y luego de exigir su cumplimiento inmediato, aseguró que esa deficiencia no impedirá el desarrollo legal del proceso electoral, el mismo que calificó como inédito porque además de la elección de presidente de la república, senadores y diputados, en el estado elegiremos a presidentes municipales y diputados locales en fechas coincidentes para las que habrá de mediar una amplia colaboración del IFE con el Instituto Estatal Electoral a fin de no generar confusión entre los electores y de hacer eficaz el trabajo de ambos organismos que deje satisfechos a los ciudadanos y a los partidos. En todo caso, selló el compromiso de que todos velaremos porque se respete la ley en el entendido de que para bien de la democracia las autoridades deben emerger del voto ciudadano.
Para pintar con mayor detalle las particularidades del proceso electoral que se ha iniciado, los consejeros ciudadanos coincidimos en señalar que las presentes elecciones serán complejas y en condiciones de inseguridad y violencia que exigen una atención especial para que cada quien cumpla cabalmente con las obligaciones que nos corresponden, de tal manera que sea numerosa la asistencia de ciudadanos a las urnas como muestra del deseo compartido por preservar la paz y la democracia, reiterando nuestro propósito de que las elecciones sean sin mácula y que todos aceptemos el mandato ciudadano.
Con ése ánimo, el 25 de octubre los consejeros realizamos nuestra primera sesión extraordinaria para dar cumplimiento a una de nuestras principales responsabilidades que consiste en establecer el procedimiento mediante el cual nombraremos a los integrantes de los consejos distritales que tendrán la tarea de establecer el lugar, número y ubicación de las mesas de casilla, la insaculación y capacitación de los ciudadanos que participarán como funcionarios, así como del registro de los candidatos a diputados por el principio de mayoría relativa.
Sobre el particular es conveniente señalar que será en éste proceso cuando corresponde la renovación de todos los consejeros ciudadanos de los distritos, pues los anteriores, incluidos sus suplentes, han cumplido ya el periodo para el que fueron electos.
En la sesión extraordinaria todos los consejeros coincidimos en que para garantizar un proceso exitoso debíamos constituir el mejor equipo de trabajo en cada uno de los nueve distritos, y que para lograrlo era requisito realizar la más amplia difusión de la convocatoria para la integración de los consejos, auxiliándonos de los vocales ejecutivos permanentes que el IFE tiene a cargo en esas demarcaciones.
Así, desde el mismo día de la sesión extraordinaria aprobamos la convocatoria abierta a todos los ciudadanos que cumplan con los requisitos legales, señalando que todos los aspirantes que compitieron para consejeros locales, incluidos quienes fueron designados suplentes, pueden participar presentando sus documentos y solicitud de inscripción en la oficina distrital del IFE durante el plazo que vence el 11 de noviembre.
De las cientos de solicitudes que esperamos recibir elegiremos a las mujeres y hombres que más se acerquen a los criterios de equidad, pluralidad étnica, prestigio profesional, participación ciudadana en actividades comunitarias, compromiso democrático, experiencia y conocimiento de la materia electoral, representatividad generacional y territorial, y representación socio cultural.
La convocatoria ya se ha difundido en dos periódicos de cobertura estatal, en los estrados de las juntas electorales distritales, en las escuelas de educación superior y a través del perifoneo en los módulos del IFE.
Para asegurar la transparencia en el proceso de designación de consejeros hemos puesto los candados necesarios para evitar recomendados que no tengan el perfil y para que esté garantizada la participación igualitaria de quienes se inscriban.
A partir del 30 de noviembre tanto los aspirantes como los electores conocerán el resultado del proceso.

lunes, 24 de octubre de 2011

What is Jesuit Education? - LUC

IFE - ¡Vota desde el extranjero!


Cinco retos del proceso electoral 2011-2012 - Leonardo Valdés


 24 de octubre de 2011
Fuente: La Crónica

Los retos que enfrenta nuestra democracia son cambiantes en cada proceso electoral. El contexto social, la normatividad, los candidatos, las prioridades de los partidos políticos y las condiciones de la economía son factores que inciden en las contiendas.

Desde la óptica del Instituto Federal Electoral, el proceso electoral federal 2011-2012 implica enfrentar, al menos, los siguientes cinco retos.


Leonardo Valdés Consejero Presidente del IFE
El primer reto es la actualización del padrón electoral.
Al 8 de octubre, todavía se tenían 5.26 millones de registros 03 que fueron excluidos por disposición de ley y que, si los ciudadanos con esas credenciales quieren ejercer su derecho al sufragio, deberán acudir a renovar su credencial para votar. Para ello, en los 100 días que dura la Campaña Anual Intensa estamos priorizando la universalización del voto y tenemos la meta de renovar, al menos 1.1 millones de registros en diciembre de este año. Alcanzar esa meta, nos llevará al listado nominal más grande de la historia electoral de nuestro país: casi 80 millones de posibles votantes.

El segundo reto es mantener los niveles de cumplimiento de la industria de radio y televisión.

Estamos en proceso de construir un nuevo reglamento de radio y televisión para atender el mandato constitucional de ser administrador único de los tiempos del Estado para efectos electorales. En tal sentido, y en cumplimiento de la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación del pasado 14 de septiembre, llevamos a cabo la consulta pública más amplia entre una autoridad electoral y los medios de comunicación, de la que se tenga registro.

Esta consulta representó solicitar, oficialmente, la opinión sobre una propuesta de reglamento a 2,319 concesionarios y permisionarios; a cinco organizaciones que los agrupan y a 21 instituciones públicas y organizaciones especializadas; publicar desplegados y generar un sitio en la página de internet del IFE para que los interesados conocieran directamente la información técnica en manos de la autoridad electoral.

Como resultado, al 14 de octubre recibimos 406 respuestas (336 de concesionarios y 70 de permisionarios) que representan a 2003 emisoras de radio y televisión; respuesta de cinco organizaciones que agrupan a permisionarios y concesionarios, (incluyendo a la CIRT, al sistema de radiodifusoras culturales indigenistas; al Sistema Nacional de Productoras y Radiodifusoras de Instituciones de Educación Superior, entre otros). También recibimos respuestas de la UNAM; IPN; Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía de la Cámara de Diputados; Dirección de Televisión Educativa de la SEP; Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación; Asociación Mexicana de Derecho a la información, así como de ciudadanos independientes.

Nuestra intención es que el reglamento sea una oportunidad para construir una nueva relación entre la industria y el IFE, como institución del Estado. Este reglamento deberá, en el marco de la legislación vigente, imprimirle mayor dinamismo a las campañas en beneficio de la ciudadanía, así como contribuir a la equidad en las contiendas, favorecer el derecho a la información, e impedir que los factores del mercado intervengan en las campañas electorales.

Confiamos en que el compromiso de los medios electrónicos con el estado de derecho y la gobernabilidad, permitirá mantener los niveles de cumplimiento en la transmisión de promocionales del 97%, en promedio, que logramos en 50 elecciones celebradas entre 2009 y 2011.

El tercer reto es que el contexto de inseguridad no afecte la capacitación, instalación y desarrollo de la jornada.

La historia de nuestro país demuestra la convicción de los mexicanos para vivir en paz y con estabilidad. Las elecciones federales de 1994 y las locales de 2010 y 2011 han ratificado que somos una nación comprometida con la democracia.

A nadie escapa que se han presentado factores de inseguridad y amenazas al pacto social en ciertos lugares del país, y que incluso algunos de ellos han impactado directamente en los procesos electorales (como en Tamaulipas en 2010). No obstante, las jornadas electorales han transcurrido sin mayores incidentes y con niveles de votación similares o incluso superiores a los experimentados previamente.

Por lo anterior, esperamos que, una vez más, todos los actores sociales distingan las actividades de la democracia, que son universales y en beneficio de la nación y la estabilidad política.

El cuarto reto es que el voto de los mexicanos en el extranjero en 2012 contribuya a consolidar nuestra experiencia de democracia transnacional.

En la medida que el derecho a votar es un derecho fundamental que trasciende las decisiones del Estado, es una prioridad diseñar las condiciones que faciliten a los mexicanos ejercerlo sin importar el lugar donde residan. Por ello, hemos simplificado los trámites, eliminado el costo de los envíos para favorecer una mayor participación, y estamos realizando una difusión focalizada que disminuya los costos y sea más efectiva.

Para la democracia mexicana es trascendental que los resultados cuantitativos no sean el factor para medir el voto en el extranjero sino la ampliación del derecho al sufragio en un mayor número de connacionales. Pasar de la evaluación cuantitativa del voto desde el exterior a la evaluación cualitativa de la democracia transnacional, es una tarea de sensibilización y de derecho.

Además, el proyecto de voto desde el extranjero representa la prueba empírica de que, con planeación y coordinación adecuadas, las áreas ejecutivas y técnicas del IFE pueden alcanzar el objetivo de hacer más, con menos.

El quinto reto es la oportunidad y credibilidad de los resultados electorales
La experiencia reciente demuestra que en materia de resultados es necesario mayor transparencia y oportunidad.

Por tal motivo, en el proceso electoral en marcha estamos impulsando las medidas que nos permitan garantizar certeza y precisión en los conteos rápidos del IFE y el Programa de Resultados Electorales Preliminares.

Con apoyo de especialistas en informática y estadística, el IFE desarrollará las aplicaciones que nos posibiliten contar con cifras sobre la votación la noche de la jornada electoral.

Estamos conscientes que una mayor competitividad puede provocar que se recuente la votación en múltiples secciones, y que eso pudiera retrasar el cómputo distrital, pero dará mayor transparencia.

La ventaja que hoy tenemos frente al pasado es que contamos con las disposiciones legales y normativas que posibilitan tomar esa decisión en los consejos distritales y locales.

Recuento, transparencia y oportunidad serán las claves para que al concluir la jornada electoral, esa fiesta cívica se convierta en el regreso a la cotidianidad y el predominio de la gobernabilidad en los meses subsecuentes.