Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.
Johann Wolfgang Goethe

lunes, 29 de agosto de 2011

Iniciativa México 2011 - UNIRED

Les comparto que el proyecto UNIRED está dentro de las 50 mejores iniciativas de un universo de 56,958 proyectos propuestos a nivel nacional.

Va mi reconocimiento a los jóvenes que son los que hacen posible esta distinción. Independientemente de que sea ganador o no, independientemente que sea en Televisa... son nuestros jóvenes quienes están comprometidos en la prevención de desastres y en la contrucción de un mundo más humano....

A movilizarnos por la paz

Comparto artículo del P. Jesús Mendoza publicado en el Sur.
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A movilizarnos por la paz

Ya ha trascendido la noticia del paso de la Caravana al Sur que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ha previsto por Iguala, Chilpancingo y Acapulco. El 9 de septiembre estará en Iguala, mientras que el 10 pasará por Chilpancingo por la mañana, llegando a Acapulco por la tarde. Este evento en sí mismo mueve a la esperanza ante las grandes proporciones de la violencia en nuestra región. Esta movilización es una convocatoria ciudadana a los ciudadanos mismos para que asumamos nuestras responsabilidades en la construcción de la paz.
Las diversas ciudades que reciben la Caravana al Sur cuentan con una gran oportunidad para desarrollar procesos locales a partir de las circunstancias propias y orientadas a enfrentar emergencias y a tocar las causas de la violencia desde la sociedad civil. Ya estamos hartos (hasta la madre) y nos dimos cuenta de ello de que los ciudadanos tenemos una gran responsabilidad en este caso.
En primer lugar, hemos permitido que la clase política se volviera cómplice por acción o por omisión, del gran caudal de violencia que sufre el país. Los políticos son parte del problema y no han sabido convertirse en parte de la solución. Y no lo van a ser si la sociedad civil permanece omisa en sus responsabilidades sociales y políticas. Una de las líneas de acción que tenemos los ciudadanos es, precisamente, exigir que la autoridad cumpla cabalmente con las obligaciones que la ley le impone. Ni más ni menos. No lo han hecho porque no se los hemos exigido con la ley en la mano y con la razón en nuestras palabras.
En segundo lugar, la participación de los ciudadanos es intransferible. Precisamente porque nos hemos acomodado a la pasividad y hemos renunciado a nuestros derechos y responsabilidades ciudadanas, las instituciones públicas se han vuelto ineficaces e inservibles, puesto que la corrupción y la impunidad las sostiene.
Por esto es imprescindible que los ciudadanos salgamos a la calle a expresar nuestra inconformidad y nuestra esperanza. Iguala, Chilpancingo y Acapulco tienen esta oportunidad que no debe tirarse por la borda. La Caravana al Sur puede respaldar esfuerzos locales por construir una ciudadanía para la paz. Todos los ciudadanos nos hemos convertido en víctimas de la inseguridad y muy fácilmente nos podemos quedar estacionados en un cómodo pero indigno papel de víctimas. Si es cierto que somos víctimas, tenemos que superar ese trauma paralizador para exigir nuestros derechos y asumir nuestras responsabilidades. Nadie nos va a traer la paz si nosotros no la construimos. Ni el gobierno, ni el Chapulín Colorado.
Evidentemente, salir a la calle es sólo un primer nivel de participación para la construcción de la paz. Es necesaria, además, una ciudadanía para la paz, que a partir de un reconocimiento crítico de las raíces de la violencia, se plantee acciones orientadas a superarla de manera profunda. La paz no tendrá lugar sin nosotros los ciudadanos.
En Acapulco convoca a esta marcha el Movimiento por la Paz en Acapulco, un frente de organizaciones sociales y de personas interesadas en la paz en nuestro contexto de violencia e inseguridad. El tema de la paz se ha convertido en un punto de convergencia de personas y organizaciones, pues la violencia se ha vuelto tan desafiante que mueve a todos a vincular esfuerzos para hacer frente a la emergencia de la violencia que ha rebasado a instituciones y a la sociedad en general.
Una situación de emergencia es el apoyo a las víctimas, a su rehabilitación para superar el miedo y a su exigencia de justicia. Todos tenemos la obligación moral de apoyar a las víctimas, que necesitan hacerse visibles, de manera que cuenten con nuestra solidaridad. Por otra parte, hay que parar esa dinámica mortífera que acrecienta el número de las víctimas.
El Movimiento por la Paz en Acapulco ha puesto ya en marcha la organización de la recepción de la Caravana y el desarrollo de un acto público para lo cual necesita de la colaboración de la sociedad para ofrecer alimentos y hospedaje a alrededor de 400 personas que participan. Tenemos el siguiente contacto para cualquier información sobre el evento y la colaboración caravanaporacapulco@gmail.com . Necesitaremos dinero, alimentos y bebidas embotelladas. Posteriormente señalaremos la ubicación de un puesto de acopio y los modos concretos para recoger los recursos que los ciudadanos, las organizaciones o las empresas puedan ofrecer para que la Caravana al Sur nos deje el aliento y la esperanza que necesitamos.

Democracia y justa indignación - Adela Cortina

Comparto artículo publicado en El País aunque el vínculo es de la página de Étnor donde se invita a su lectura y se promueve participar en su debate..
Buena semana!
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En un reciente artículo publicado en este mismo diario, Antoni Doménech y Daniel Raventós proponían alternativas viables para ayudar a salir de este caos económico y político, que perjudica a todos, pero especialmente a los más débiles. No puedo estar más de acuerdo, y quisiera insistir en que hay alternativas a lo que sucede, alternativas que pasan por construir democracias auténticas y por dar cuerpo con nuevas fórmulas al Estado Social de Justicia, la gran aportación de Europa. En ello y en el diseño de una gobernanza global creo que nos jugamos el futuro. En lo que hace a la democracia, sería el momento de instaurar una bien entendida democracia deliberativa.

La democracia deliberativa es representativa, sabe que el mejor modelo consiste en la participación del pueblo en los asuntos públicos a través de representantes elegidos, a los que pueden exigirse competencia y responsabilidades. Pero exige llevar a cabo al menos cuatro reformas: perfeccionar los mecanismos de representación para que sea auténtica, dar mayor protagonismo a los ciudadanos, tratar de asegurar a todos al menos unos mínimos económicos, sociales y políticos, y propiciar el desarrollo de una ciudadanía activa, dispuesta a asumir con responsabilidad su protagonismo.

En lo que hace a la primera tarea, conseguir una mejor representación no es fácil, pero cabría ir proponiendo sugerencias como asegurar la transparencia en la financiación de los partidos para evitar la corrupción; confeccionar listas abiertas, que permiten a los ciudadanos no votar a quienes no desean y quitan fuerza a los aparatos, evitando en cada partido el monopolio del pensamiento único; eliminar los argumentarios, esos nuevos dogmas a los que se acogen militantes y medios de comunicación afines, impidiendo que las gentes piensen por sí mismas; prohibir el mal marketing partidario, que consiste en intentar vender el propio producto desacreditando al competidor, olvidando que el buen marketing convence con la bondad de la propia oferta; penalizar a los partidos que, al acceder al poder, no cumplen con lo prometido ni dan razón de por qué no lo hacen; acabar con la partidización de la vida pública, con la fractura de la sociedad en bandos en cualquiera de los temas que le afectan; propiciar la votación por circunscripciones, favoreciendo el contacto directo con los electores.

Estas serían algunas propuestas para mejorar la representación, pero la buena representación, con ser esencial, no es el único camino para que los ciudadanos expresen su voluntad.

Es necesario multiplicar las instancias de deliberación pública, en comisiones, comités y otros lugares cualificados de la sociedad civil, impulsar las "conferencias de ciudadanos", y abrir espacios para que las gentes puedan expresar sus puntos de vista. Este es el espacio de la opinión pública -no solo publicada-, indispensable en sociedades pluralistas, que hoy se amplía en el ciberespacio, pero sigue reclamando lugares físicos de encuentro, de debate cara a cara, porque nada sustituye la fuerza de la comunicación interpersonal.

Un paso más consistiría en delimitar, como mínimo, una parte del presupuesto público, y dejarla en manos de los ciudadanos para que decidan en qué debe invertirse, mediante deliberación bien institucionalizada y controlada, aprendiendo de experiencias como las de Porto Alegre, Villa del Rosario, Kerala y una infinidad de lugares no tan emblemáticos a lo largo y ancho de la geografía. Y someter a referéndum cuestiones vitales para la marcha del país, siempre que hubiera amplios debates sobre los temas en discusión, con la inclusión de conferencias de ciudadanos.

Todo esto tiene sentido, claro está, asegurando a todos al menos unos mínimos cívicos, económicos y políticos, que es a lo que se compromete el Estado Social de Derecho, que es el nombre político del país en el que vivimos, y propiciando que exista una ciudadanía activa, consciente de sus derechos y también de sus responsabilidades.

La meta consiste, como es obvio, en ir consiguiendo que los destinatarios de las leyes, los ciudadanos, sean también sus autores, a través de la representación auténtica y la participación de los afectados.

Algo así es lo que promete el término "democracia", que usamos para el mejor sistema de gobierno experimentado hasta la fecha. Pero cuando las promesas no se cumplen, cuando hay un abismo entre las expectativas legítimas y las realizaciones porque el paro es escandaloso, aumenta la pobreza, las hipotecas no se pueden pagar, se deteriora la sanidad pública, crece la corrupción, se destruye la separación de poderes, se "fugan" a Alemania o Estados Unidos los mejor preparados y Bildu ocupa puestos de responsabilidad pública, surge la indignación en muy diversos sectores, y no cabe decir que las gentes se desinteresan de la política: se desinteresan de un modo de funcionar la política al que no le importan sus problemas.

Sin capacidad de indignación -decía Nancy Sherman- podemos no percibir las injusticias. Pero una vez percibidas, con sentido de la justicia, se hace necesario buscar los caminos para acabar con ellas y tal vez la democracia deliberativa sea un buen mecanismo para ello.

viernes, 26 de agosto de 2011

Discurso de Adolfo Nicolás sj - MAGIS 2011 - Loyola

Comparto discurso del P. General en el encuentro mundial MAGIS 2011...
Tocando todas las puertas... Hoy buscamos alegría, sabiduría, paz, amistad... esperanza... todos esperamos palabras de esperanza...



Del círculo del miedo, a la ciudadanía por la paz

Comparto articulo publicado por el P Jesús Mendoza en El Sur, Ojalá me ayuden a reenviarlo!!
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La escalada de violencia de las últimas tres semanas está sometiendo a nuestra ciudad a una situación límite con variadas reacciones. Hay quienes aún siguen negando la gravedad de la situación, como si todavía hubiera control sobre las fuerzas disgregadoras del crimen organizado, factor principal de la violencia que nos agobia. Esta es la reacción común de las autoridades que siguen minimizando la violencia y sus estragos. Ellos dicen que no afecta al turismo, que los visitantes siguen viniendo, que los criminales no nos han rebasado.
Otros, los más, se van sumergiendo paulatinamente en el miedo como un manto que aparta de la realidad en un intento de autoprotección. Han decidido irse de la ciudad, aislarse en sus casas, limitar el contacto con la realidad y callar. El impacto de la violencia es tan fuerte que se ha hecho insoportable e instintivamente se busca sobrevivir así sea en medio del miedo. Este es el caso de la mayoría de las víctimas de la violencia y de quienes han sido tocados de cerca por alguna de sus expresiones.
Lo cierto es que vivimos en una ciudad amedrentada, donde nadie puede sentirse a salvo. Las balaceras nos sorprenden por todas partes sin que nadie pueda poner control. La ingobernabilidad se va haciendo cada día más visible. Nos están cambiando costumbres, rutinas, hábitos y horarios. El miedo se apodera no sólo de los individuos sino de las colectividades, del espacio familiar y de los espacios comunitarios. El miedo ya tiene perfiles colectivos.
El miedo es un elemento funcional a las organizaciones criminales que se han apoderado de nuestras calles imponiendo sus símbolos de muerte. La exposición de los cuerpos profanados de sus víctimas, como si fueran trofeos, impacta en el desarrollo del miedo a niveles de terror. Los grupos criminales han podido acorralar en el miedo a sectores amplios de la población que se resignan y no logran entender de manera crítica lo que está pasando.
¿Qué podemos esperar del miedo? Sencillamente se da lugar a la irracionalidad y a una parálisis social que inhibe y bloquea toda participación de los ciudadanos en la solución de los problemas. El miedo, con su intensa carga emotiva, nos arrebata lucidez para pensar, para razonar y determinar las respuestas más adecuadas a los eventos violentos y nos puede ir encauzando por los caminos de la locura.
Esta situación se vuelve dramática porque los ciudadanos indefensos tenemos que ocuparnos de nuestra seguridad, que puede ir en la dinámica del aislamiento y del debilitamiento del tejido social. En lugar de buscarnos unos a los otros para buscar soluciones, nos encerramos en nuestras burbujas de autoprotección y fortalecemos el círculo del miedo.
Desde tiempo ha, se ha dicho que el asunto de la violencia no tendrá solución sin la participación activa de los ciudadanos, lo cual requiere la elaboración de los miedos para manejarlos de manera racional y trabajar por la superación de la violencia y por la paz. Una ciudadanía amedrentada, que abandona los espacios públicos y, sobre todo, la participación lúcida en la solución de los problemas sociales, es lo más funcional a los criminales y también a sus cómplices en las instituciones públicas.
Por ello, es indispensable un trabajo cuidadoso y certero para procesar los miedos, tanto los individuales como los comunitarios. De hecho, cada quien decide lo que hace con sus miedos y cómo los maneja, pero no estamos entrenados para manejarlos de manera racional y para superarlos, de manera que como ciudadanos tomemos la responsabilidad que nos toca para exigir justicia.
Es necesario un proceso que ayude a las víctimas de la violencia a superar su situación traumática que los paraliza, para convertirse en ciudadanos que estén en condiciones de exigir justicia. Este es un gran desafío: pasar de la victimización a la ciudadanización.
Los pocos ciudadanos agraviados por la violencia que se atreven a exigir justicia, lo hacen de manera aislada y con muy escaso éxito. Si las instituciones encargadas de procurar y administrar justicia no se distinguen por su diligencia y eficacia, no están en condiciones de hacer justicia a personas aisladas. De ahí que sea necesario que los ciudadanos que han sido víctimas de la violencia piensen en hacerse visibles y organizarse para exigir justicia con más posibilidades de alcanzarla.
La apuesta del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad por las víctimas como sujeto fundamental de la construcción de la paz en México, representa un reto de inmensas proporciones que pasa por el apoyo a las víctimas, para que transformen su dolor en responsabilidad social y puedan participar activamente en la exigencia de que cada caso quede aclarado. Mientras que la sociedad en general está convocada a hacerse solidaria con las víctimas directas de la violencia, generando iniciativas, desde las más modestas en cada localidad hasta las que implican la interacción con organizaciones e instituciones empeñadas por la paz.

domingo, 21 de agosto de 2011

Los mayores retos de la Educación Ignaciana

Comparto documento publicado en la reunión mundial de rectores en abril de 2010 en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México.
Que lo disfruten!!!





miércoles, 17 de agosto de 2011

Peña Nieto - El Golden Boy del Estado de México

Remito artículo de Denisse Dresser. Lo recibí por correo electrónico pero otra fuente donde se puede consultar es en Núcleo Informativo: http://bit.ly/rnE3rM. Entiendo es viejo pero vale la pena tener presente esta realidad...

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Imágen tomada de http://bit.ly/rnE3rM

El copete acicalado. La sonrisa diamantina. La esposa famosa… El Gobierno dadivoso. La publicidad omnipresente. La pantalla alquilada. La alianza del guapo y los corruptos. Los componentes centrales del modelo de competencia política que el PRI construye y con el cual logra ganar. Los ingredientes fundamentales de la estrategia que el PRI despliega y con la cual logra arrasar.

Una ecuación cuidada, perfectamente planeada: cara bonita + dinero + televisoras + publicidad + PRI dinosáurico = triunfo electoral. Una fórmula concebida en el Estado de México y ahora instrumentada exitosamente a nivel nacional. Una fórmula patentada por los artífices de la "experiencia probada", en busca de algo que puedan vender como "nueva actitud". El modelo bombón. El modelo "Golden Boy". El modelo Peña Nieto.

Con resultados a la vista y confirmados en esta elección. Distrito tras Distrito, Presidencia municipal tras Presidencia municipal, Diputación tras Diputación, Estado tras Estado. Corredores azules que se vuelven tricolores; bastiones panistas que pasan a manos priistas; territorios del PRD que dejan de serlo. Guadalajara y Zapopan y Cuernavaca y Toluca y Ecatepec y Tlalnepantla y Atizapán y Naucalpan. Tan sólo en el Estado de México, el triunfo en 40 de 45 distritos electorales.

El PRI, beneficiario del voto de castigo por una economía que se contrae más del 7 por ciento. El PRI, beneficiario de la inseguridad que la popularidad presidencial no logra remediar. El PRI, beneficiario de un PRD que se devora a sí mismo y un PAN que se traiciona a sí mismo. Pero más importante aún, el PRI beneficiario de la mejor inversión que ha hecho en tiempos recientes: la campaña publicitaria permanente que lleva a miles de mujeres a exclamar -en mítines de campaña- "Peña Nieto bombón, te quiero en mi colchón".

El "Astro Boy de Atlacomulco", una criatura concebida por la dinastía política más importante del País que ahora busca dominarlo de nuevo. El político Potemkin, producto de un entramado de intereses políticos y empresariales que combina la modernidad mediática para llegar al poder, con los viejos métodos para ejercerlo.

El mexiquense metrosexual construido con carretadas de dinero: por lo menos 3 mil 500 millones de pesos en cuatro años de autopromoción mediática descritos por Jenaro Villamil en su nuevo libro "Si yo fuera presidente: el reality show de Peña Nieto". El posible candidato presidencial, seleccionado, asesorado y adiestrado por personajes como Arturo Montiel y Alfredo del Mazo y Carlos Salinas de Gortari y ejecutivos de Televisa y muchas manos más que peinan el copete. Venden el producto. Posicionan la marca.


Imágen tomada de http://bit.ly/rnE3rM

Enrique Peña Nieto, emulando a diario la estrategia salinista basada en la inauguración de grandes obras y el cumplimiento de pequeños compromisos. Promocionando a diario la lista de libramientos construidos, tractores regalados, apoyos económicos entregados.

Ejemplo de lo que Octavio Paz llamó el "Ogro Filantrópico"; ese Estado que no construye ciudadanos, sino perpetúa clientelas. Millones de mexicanos educados para vivir con la mano extendida, parados en la cola, esperando la próxima dádiva del próximo político. Como los 9 mil que se aprestaron a celebrar el cumpleaños de Mario Marín hace unos días y los 200 que hicieron cola para abrazarlo. Como aquellos para quienes la corrupción se vale cuando es compartida. Como aquellos que volvieron a votar por el PRI en el Estado de México, a pesar de las marrullerías de Arturo Montiel y las marometas llevadas a cabo por su sucesor para encubrirlo.

Enrique Peña Nieto, actor de un espectáculo continuo, perfectamente producido, escenificado y actuado en la pantalla más grande del País. El candidato de "El Canal de las Estrellas" que hasta novia le consiguió. El candidato que las televisoras hacen suyo y se encargan de edificar. Con promoción política disfrazada de infomercial; con paquetes publicitarios que incluyen la compra de entrevistas en los principales noticieros; con la cobertura de un romance que recibe más atención que la guerra contra el narcotráfico; con el silencio televisivo que se guarda sobre el caso de Atenco o los feminicidios en el Estado de México o cualquier tema controvertido que podría evidenciar las fauces del joven dinosaurio.

Hay un Plan de Trabajo que Televisa ha puesto en marcha y cuyas instrucciones Peña Nieto sigue al pie de la letra: te doy la pantalla desde la cual propulsarte y me das una Presidencia a la medida de mis intereses. Un trueque permanente de favores, dinero, gestión política a cambio de impunidad y promoción mediática.

Como advierte Julio Scherer García, la fórmula Peña Nieto es sencilla: comprar el tiempo en la televisión, corromper y corromper, mentir y mentir, aprender que a los aprendices se les puede y debe aprovechar. Todo para apoyar al joven muñeco, atractivo por su presencia física, a costa de la inteligencia y la pulcritud moral. Todo para que el poder regrese a las manos de la mafia. Todo para que el PRI vuelva a Los Pinos.

lunes, 15 de agosto de 2011

¿Conoces el pensamiento político de Paulo Freire?

Les comparto un mensaje que el Dr. Miguel Bazdresh de ITESO colocó en LinkedIN haciendo referencia a otro Educador Peruano: José Roullion (Educador Peruano)
La fuente primara es: http://www.blog.paulofreire.org.pe/
Está excelente!...Que lo disfruten!
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1. La proclamada excelencia del capitalismo, a la que se contrapone la muerte de la utopía del socialismo, por un lado subraya cada vez más la perversidad del capitalismo, y por el otro la vigencia del sueño socialista, depurando o depurándose a costa de sacrificios y sufrimientos, de la distorsión autoritaria.
De ahí que se afirme cada vez más la coincidencia entre socialismo y democracia frente al fracaso del socialismo autoritario y a la maldad intrínseca del capitalismo, insensible al dolor de las mayorías explotadas. Si el sueño de la burguesía emergente era el capitalismo en el marco de la democracia burguesa, está cada vez más claro que el sueño de las mayorías populares debe ser el del socialismo también dentro del ambiente democrático.

2. "La cuestión fundamental no es acabar con la democracia sino perfeccionarla, teniendo como eje central ya no al capitalismo, sino al socialismo…. Forjar la unidad entre socialismo y democracia es el desafío que claramente nos instiga, en este fin de siglo y comienzo del milenio. Desafío, y no destino cierto; utopía, pero no destino o sino. Futuro como problema, como probabilidad, y no como tiempo inexorable. (Cartas a Cristina. Duodécima carta, p. 156-157)

3. “La democracia que sea estrictamente política se niega a sí misma. En ella, el derecho que se ofrece a las masas populares es el del voto. Del voto que, en las circunstancias perversas de la miseria en la que aquellas masas sobreviven, se envilece y se degrada. En estas sociedades la democracia se asegura a los miserables y a los pobres el derecho a morir de hambre y de dolor. Ese es el caso brasileño …. La democracia puramente formal hace muy poco, o casi nada, por la liberación de los oprimidos, a no ser a través de la utilización de espacios políticos cuya existencia la misma democracia formal no tiene cómo no admitir. Espacios que deben ser aprovechados por los progresistas en la lucha por la transformación de la sociedad”.

4. “Por otro lado, la democracia que se autodenomina económica, de cuyo sueño forma parte de la superación de las injusticias perpetradas en el sistema capitalista, pero en la que en los ideales de justicia, igualdad y respeto a las personas se encuentran sometidos a los estrechos espacios del marco autoritario, se deteriora y se pervierte …

5. “Como siempre he insistido, esa vocación -de humanización- no es la expresión de un sueño idealista, sino una cualidad que los seres humanos han incorporado histórica y socialmente a su naturaleza. En este sentido, las discriminaciones de clase, de sexo, y de color, a las que su sume cualquier otro tipo de discriminación y de falta de respeto hacia el ser humano, al negar esa vocación también niegan la democracia”.

6. “Ninguna sociedad alcanza la plenitud democrática sino se estructura legalmente para defenderse con vigor frente a tales arremetidas. Más aún, tampoco alcanzará la plenitud de la democracia si sus leyes contra la discriminación no son puestas en práctica, o lo son de una manera facciosa. Por todo esto no basta con el aparatado de las leyes -democracia jurídica JRD), ; es indispensable que se hagan efectivas, sin importar quiénes sean las personas a quién deban aplicarse” (p. 165-166)

7. Utilizando una fórmula tan antigua como aún eficaz, el dominador divide entre si a los dominados, y de esta manera continúa reinando. La unidad de los diferentes se impone una vez más si éstos pretenden ser eficaces en su justa lucha” (p.199-200) (…) El desmoramiento de lo que se llamó el “socialismo realista” y no a mi entender, del sueño o de la utopía socialista” (p. 200) (…)

8. “La cuestión de la violencia, no sólo física, directa, sino también la subrepticia, simbólica, violencia y hambre, violencia e intereses económicos de las grandes potencias, violencia y religión, violencia y política, violencia y racismo, violencia y sexismo, violencia y clases sociales. La lucha por la paz, que no significa luchar por abolir, ni siquiera por negar los conflictos, sino por el enfrentamiento justo y crítico de los mismos y la búsqueda de soluciones correctas para ellos, es una exigencia imperiosa de nuestra época”.

9. “Sin embargo, la paz no precede a la justicia. Es por eso que la mejor manera de luchar por la paz es haciendo justicia. Nadie domina a nadie, nadie roba a nadie, nadie discrimina a nadie, nadie maltrata a nadie sin ser legalmente castigado. Ni los individuos, ni los pueblos, ni las culturas, ni las civilizaciones. Nuestra utopía, nuestra sana insanidad, es la creación de un mundo en la que el poder se apoye de tal manera en la ética que, sin ella, se desmiembre y no sobreviva … “

10. "La libertad no se recibe de regalo, es un bien que se enriquece en la lucha por él, en la búsqueda permanente, en la medida misma que no hay vida sin la presencias, por mínima que sea de la libertad. Pero a pesar de que la vida en sí implica la libertad, esto de ninguna manera significa que la tengamos gratuitamente. Los enemigos de la vida la amenazan constantemente. Por eso necesitamos luchar, a veces para defenderla, a veces para reconquistarla y a veces para ampliarla.(…) En cierta parte de El Capital, hablando del trabajo humano en comparación con el del animal, Marx dice que ninguna abeja se compara al más ínfimo “maestro de obras”. Y es que el ser humano, incluso antes de producir el objeto, tiene la capacidad de idearlo. Antes de hacer la mesa el obrero la tiene dibujada en la “cabeza”. Esta capacidad inventiva, que implica la comunicativa, existe en todos los niveles de la experiencia vital (…) p. 206)… “No importa en qué sociedad estemos ni a qué sociedad pertenezcamos, urge luchar con esperanza y denuedo” ( p. 207)

sábado, 13 de agosto de 2011

¿Dureza o ingenio? - Ernesto Camou - Sobre la "mano dura" de Calderón

¿Dureza o ingenio?

Ernesto Camou Healy
Publicado en El Imparcial de Hermosillo, Sonora



“Mientras más violentos sean los criminales y más se metan con la gente intimidándola, amenazándola o secuestrándola, más duro tenemos que enfrentarlos porque no vamos a permitir que pretendan apoderarse de nuestras comunidades, de nuestras familias” –afirmó el presidente Calderón en Michoacán, la semana pasada.

Suena lógico, incluso puede parecer la respuesta adecuada, si se olvida uno del contexto y de la historia: es cierto que hay en el país bandas criminales que se meten con la gente, que la aterrorizan y amenazan. Que hay secuestros, asaltos y asesinatos: se han acumulado, en lo que va del sexenio de Calderón, por lo menos 50,000 muertes para probarlo…

No hay discusión sobre la saña y la sevicia de los criminales; las fosas clandestinas y las ejecuciones en masa son pruebas fehacientes. Lo que no resulta tan prístino es la estrategia: “mientras más violentos ellos, más duros nosotros…” El clásico si tú me pegas, yo te golpeo más fuerte… a ver quién aguanta más… con algunos matices que conviene explicitar:

En primer lugar, en la pelea el ejecutivo juega un papel de coach desde la esquina, es obvio que no se podría esperar otra cosa, pero también parece evidente que no da la impresión de conmoverse con los golpes que recibe su pupilo –la sociedad; y también resulta claro que como estratega sólo alcanza a proferir el clásico “tú ve para adelante y no dejes de golpear”, y su apuesta es que ellos se cansarán primero…

Pero eso no ha sucedido: ni las fuerzas de seguridad van siempre para adelante, ni la delincuencia parece cercana al cansancio. Y cuando se asesta un golpe, espectacular si se quiere, la recuperación del enemigo sorprende, y suele suceder que inmediatamente después hay una reacción multiplicadora de la violencia, producto de la dispersión de los grupos subordinados.

En segundo término, ir para adelante y golpear no parece mucha estrategia, ni demasiado inteligente, si no viene acompañada de un diseño de los modos para obtener la información que permita una cierta eficacia, minimizar los costos y proteger en la medida de lo posible a la sociedad.

Da la impresión de que no ha habido un proyecto bien pensado para afrontar el problema: saltan a la vista varios puntos frágiles en las maniobras, uno de ellos es que se entró a la lucha sin reparar que el enemigo está infiltrado en las filas de nuestros peleadores, lo que hace de buena parte del esfuerzo una vía segura para la derrota.

Pero las energías se han concentrado en el fenómeno más evidente, en el trasiego, la violencia, los asaltos y secuestros, a los que se responde, dice, con más fuerza y mayor ímpetu; pero que, después de casi cinco años de ensayos impulsivos, sólo parecen haber incrementado el problema. A la captura o muerte de un capo principal, sucede una etapa de dispersión de la delincuencia, más crueldad y menos astucia, y un surgimiento de nuevas empresas delictivas.

Cuando se descabeza un cártel, los grupos sometidos por la cabeza se descontrolan y suelen estar impedidos para armar operaciones mayores para llevar el estupefaciente al otro lado: no tienen ni la pericia, ni los recursos para ello; pero se saben libres para intentar otros modos de hacerse de dinero: la extorsión, el asalto o el secuestro. Y eso no parecen haberlo previsto los estrategas del gobierno… o no les importa si su sólo objetivo es impedir que la droga llegue a los Estados Unidos…

Mientras se descabecen bandas, pero no se conozcan a fondo sus mecanismos y sus modos de operar, y no se toque a fondo la estructura financiera que las soporta, sólo se propiciará o bien una guerra al interior de los grupos por controlar esos capitales, o un arreglo para repartirlos y formar en vez de uno, varios cárteles, seguramente apresurados por competir y controlar territorio y actividad…

Todo apunta a que la táctica de Calderón carece de ingenio, es más impetuosa que calculada, más fogosa que inteligente; y si bien no se pueden negar algunos logros, pasajeros y de corto alcance, el costo para la sociedad parece desmesurado: no se trata de no enfrentar, sino de hacerlo con algo más que fuerza bruta: con ingenio y con preocupación por el cuerpo social…

lunes, 8 de agosto de 2011

El Salvador: detenidos 9 militares involucrados en muerte de jesuitas

Comparto artículo publicado hace unos minutos en El Salvador...
Sin duda una noticia relevante...
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El Salvador: detenidos 9 militares involucrados en muerte de jesuitas

Por: SAN SALVADOR (EFE) | 9:39 p.m. | 08 de Agosto del 2011
http://bit.ly/pPRouD

El crimen fue perpetrado en 1989, durante la guerra civil que vivió este país entre 1980 y 1992.

El proceso, por el asesinato en El Salvador de seis jesuitas, cinco de ellos españoles, y dos de sus empleadas, se lleva a cabo en la Audiencia Nacional española. En total son 20 los militares salvadoreños acusados.

El Ministerio salvadoreño de Defensa puso este lunes a disposición del Juzgado Decimosegundo de Paz de San Salvador a los nueve militares, que se entregaron el domingo en la Brigada Especial de Seguridad Militar, en San Salvador, Ello, ante su inminente captura por parte de la Policía en acatamiento de una orden internacional de aprehensión librada por el juez español Eloy Velasco el pasado 30 de mayo pasado.

El titular del juzgado salvadoreño, Carlos Calderón, visitó este mismo lunes la Brigada en la que permanecen los nueve militares para "constatar las condiciones" en las que se encuentran, y "notificarles los delitos por los cuales son requeridos" por la justicia española, informó en un comunicado el Poder Judicial.

El documento precisó que Calderón enviará un informe a la Corte Suprema de Justicia para que "decida si procede o no la extradición" de los procesados, "y asigne así a un juez que materialice" su eventual entrega a España.

La información judicial no precisó cuándo el juez Calderón entregará el informe al máximo tribunal salvadoreño ni el plazo con el que cuentan los magistrados para decidir sobre la extradición a España de los militares.

Por su parte, la Casa Presidencial informó este lunes que la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) entregó recientemente la orden de captura a la Policía Nacional Civil salvadoreña, que "se disponía" a ejecutarla cuando se entregaron los nueve militares, todos en situación de retiro.

En un comunicado, la Casa Presidencial precisó que los detenidos son los generales Rafael Humberto Larios y Juan Rafael Bustillo; Francisco Helena Fuentes, Juan Orlando Zepeda y Mariano Amaya Grimaldi. También, José Ricardo Espinoza Guerra, Gonzalo Guevara Cerritos, Antonio Ramiro Ávalos Vargas y Tomás Zárpate Castillo.

Extradición o libertad

La orden internacional de captura también incluye a René Emilio Ponce, pero éste falleció el 2 de mayo pasado. La abogada española Almudena Bernabéu, querellante en el proceso contra los 20 militares salvadoreños, pidió que los nueve que se entregaron "permanezcan presos hasta que se decida sobre su extradición o puesta en libertad".

El director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (IDHUCA), Benjamín Cuéllar, declaró a Acan-Efe que duda que el Estado salvadoreño extradite a España a los militares acusados de la matanza, perpetrada en ese centro académico el 16 de noviembre de 1989.

"Alguien con su uso de razón, sabiendo que se les va extraditar a España, no se va entregar", argumentó Cuéllar, quien afirmó que, en su opinión, la entrega "voluntaria" de los nueve militares ha sido arreglada.

Bernabéu declaró desde Valencia (España) a la televisión estatal salvadoreña que confía "profundamente en las instituciones del Estado", y pidió que a éstas se les deje actuar y se les apoye para "que puedan hacer el trabajo bien, de manera rigurosa y en observación estricta de las leyes".

Uno de los abogados de los militares, Lisandro Quintanilla, dijo a medios locales que la defensa "todavía no tiene la orden de captura de la Interpol", y que lo único que conoce es el comunicado del Gobierno, pero que espera que la entrega voluntaria de los militares les beneficie.

Otro abogado de los militares, Eduardo Cardoza, había asegurado recientemente que los acusados no pueden ser detenidos porque algunos ya se beneficiaron de la ley de amnistía vigente desde 1993 y otros recibieron sobreseimiento en el caso de la matanza de los jesuitas.

El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, reafirmó el domingo que la iglesia salvadoreña ya perdonó a los militares y respeta la ley de amnistía, pero que también quiere "conocer la verdad" y "que haya justicia".

Las víctimas de la matanza fueron los jesuitas españoles Ignacio Ellacuría, Segundo Montes e Ignacio Martín-Baró; los sacerdotes españoles Armando López y Juan Ramón Moreno, y el salvadoreño Joaquín López, así como la trabajadora de la UCA Elba Julia Ramos y su hija Celina.

San Salvador (EFE)

Siempre hay que hacer un espacio para reir...

Suban el volumen y disfruten!!!

domingo, 7 de agosto de 2011

Cisma en la Iglesia, entre las cúpulas y el pueblo: Hans Küng

Comparto el presente escrito que me llegó vía los ASIM, es una entrevista realizada a Hans Küng respecto a su última publicación. Excelente entrevista!
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Hans Küng: “Hay un cisma en la Iglesia entre la cúpula jerárquica y las bases”
Ralf Caspary
1 Agosto 2011
Religión Digital
 
Hans Küng: “Diagnóstico: enferma terminal. ¿Se puede salvar aún la Iglesia?”.
 
‘Diagnóstico: Enferma terminal. ¿Se puede salvar aún la Iglesia?’ Esta es la pregunta que se plantea en su último libro, publicado en Alemania por la editorial Piper Verlag, el teólogo crítico y especialista en ética mundial Hans Küng en su último libro.”En la situación actual no puedo guardar silencio”, dice Hans Küng. En su opinión la Iglesia Católica se encuentra inmersa en una grave crisis. Crisis que es necesario describir con objetividad y sin prejuicios antes de aplicar la terapia adecuada. Crisis que se plasma, entre otras cosas en censura, absolutismo y estructuras autoritarias.
 
Pregunta: Sr. Küng, me ha llamado la atención que su libro está impregnado de un cierto alarmismo. No podía seguir callando, debía escribir este libro en este momento concreto. Metáforas como “enfermedad”, “recaída”, “subida de fiebre” abundan en su libro. ¿A qué se debe este alarmismo?
Küng: Alarma sí, pero no alarmismo. Si me permite, lo explico inmediatamente. He de decirle con toda sinceridad que en estos momentos, tan sólo un par de meses después de su publicación, veo las cosas incluso más negras que el color de la portada de mi libro. Tenemos una iniciativa de diálogo de los obispos que ha quedado en agua de borrajas. Creo que el sociólogo de la religión, Michael Ebertz (Friburgo), tiene razón cuando habla de una segunda crisis en la Iglesia Católica, después de la crisis de los delitos sexuales. El episcopado se muestra obviamente incapaz de comunicarnos qué es lo que ha pasado, para que se pueda encauzar debidamente el diálogo. Seguimos sin saber cómo proceder para iniciar dicho diálogo, los obispos no se ponen de acuerdo y quieren excluir determinados temas. Recientemente hemos asistido a una serie de acontecimientos muy desagradables que justifican tanto mi análisis como mi alarma.
 
Pregunta: Usted ha llegado a decir que estamos en la segunda fase de la crisis. Ha hablado de falta de disposición a dialogar. Aclárenos, por favor, este punto.
Küng: Suponemos que los obispos han aprendido que no pueden seguir actuando de una forma tan autoritaria como hasta ahora, que han de escuchar al pueblo. Pero no es así, ni siguiera han aprendido eso. Creo que ¡nosotros somos el pueblo! La gente dice: se nos está agotando la paciencia, queremos participar en las decisiones, también en nuestras parroquias. Queremos elegir a nuestros obispos, queremos ver a mujeres en los diferentes cargos, queremos que haya agentes de pastoral, hombres y mujeres, que sean ordenados/as sacerdotes. Son eslóganes y demandas que reflejan el descontento de la gente. De hecho, se ha producido un cisma dentro de la Iglesia entre los que, ahí arriba, piensan que pueden seguir actuando con el estilo de siempre y el pueblo y una buena parte del clero liberal.
 
Pregunta:¿Qué reacciones ha desatado su libro hasta la fecha?
Küng: Se lo he enviado a todos los obispos alemanes y hasta ahora las reacciones han sido, cuando menos, cordiales. También se lo he enviado al Papa Benedicto con una cortés carta en la que le expongo como, en el fondo, mi intención es ayudar a la Iglesia, aunque tenga una idea diferente de cómo deberíamos proceder. Él me ha hecho llegar su agradecimiento, lo que me parece un gesto positivo. Tengo sumo cuidado en intentar conducir el debate con objetividad, sin traspasar la barrera de la ofensa personal y sin que la cuestión devenga en un asunto personal.
 
Pregunta: ¿Qué reacciones ha provocado entre los laicos?
Küng: En pocas ocasiones he recibido tantas cartas agradeciéndome el libro, a pesar de tratarse, de hecho, de un análisis algo depre que puede producir desaliento. Me agradecen mucho que afirme que la recuperación es posible. El libro está repleto de propuestas concretas. No me puedo quejar de las reacciones, todo lo contrario, me anima mucho recibir casi a diario cartas de tanta gente, muchas veces de gente sencilla.
 
Pregunta: ¿Cuáles son para Ud. los principales síntomas de esta crisis de la Iglesia Católica que diagnóstica en el libro?
Küng: Básicamente que las parroquias se están secando lentamente, en parte a causa del mensaje dogmático que viene reiteradamente prescrito desde arriba. Naturalmente tenemos también el problema de los cargos eclesiales. En el libro lo ilustro con el ejemplo de mi propia comunidad en Suiza. Durante mucho tiempo hemos tenido cuatro sacerdotes (los “cuatro caballeros”); hoy no queda ninguno. Seguimos teniendo a dos jubilados y a un diácono. El diácono lo hace fenomenal, un alemán, por cierto. No obstante, no puede presidir la eucaristía por no haber sido ordenado sacerdote. Y no puede ser ordenado sacerdote porque está casado. Es completamente absurdo. Hemos de abordar una serie de puntos muy concretos: 1. el celibato ha de ser opcional. 2. las mujeres han de tener acceso a los cargos eclesiales. 3. se ha de permitir que los divorciados participen en la eucaristía; 4. se han de establecer comunidades eucarísticas entre las diferentes confesiones sin esperar otros 400 años.
 
Pregunta: Estos son algunos puntos para la terapia. Volvamos al diagnóstico. ¿Cómo denominaría Ud. la enfermedad que afecta al núcleo de la Iglesia Católica?
 Küng: La enfermedad es el sistema romano. Lo introdujeron los Papas de la denominada Reforma gregoriana, en honor a Gregorio VII. Así fue como se introdujo el papismo, el absolutismo papal, según el cual una sola persona en la Iglesia tiene la última palabra. Esto produjo la escisión de la Iglesia Oriental que no aceptó dichas modificaciones. De esa época procede el predominio del clero sobre los laicos. Padecemos un celibato para todo el clero que se introdujo en el siglo XI. Aquí pienso que está el origen de la enfermedad. Ahí surgió el germen. Se intentó erradicarlo con la Reforma pero en Roma encontró resistencia.
Con el Vaticano II se intentó luchar contra todo esto. Tuvo un éxito parcial, aunque no se permitió debatir ni sobre el celibato ni discutir sobre el papado. Se puede considerar que el Concilio tuvo éxito a medias. En estos momentos la situación es calamitosa. En Roma, en lugar de haber aprendido algo, como hubiera sido de esperar, y haber emprendido el camino de la liberalización, los dos Papas restauracionistas -Wojtyla y Ratzinger- han hecho lo contrario. Han hecho todo lo posible para que el Concilio y la Iglesia retrocedan a una fase preconciliar.
 
Pregunta: ¿Se refiere al Concilio Vaticano II que intentó producir una cierta apertura?
Küng: Sí, los frutos del Concilio Vaticano II fueron excelentes: integró el paradigma de la Reforma en la Iglesia, incorporó las lenguas vernáculas a la liturgia, todo el pueblo participa hoy activamente en la liturgia, se revalorizó el papel de los laicos y el de la Iglesia Oriental. Incluso se ha producido una integración de los paradigmas de la Ilustración, de la Modernidad. Desde entonces se reconoce la libertad de culto y los derechos humanos; y tenemos una actitud positiva hacia las religiones del mundo y hacia el mundo secular. Pero éstos son precisamente los puntos en lo que Roma quiere retroceder. Roma lo tiene todo organizado para retener el poder.
 
Pregunta: Si le he entendido correctamente, desde hace unas décadas, en la Iglesia Católica, se ha producido una recaída, un retroceso, una fuerte concentración en el sistema de dominio romano ¿esto es lo que Ud. critica?
Küng: Sí. Esto queda de manifiesto en los siguientes puntos: primero, se han ido publicando continuamente documentos sin preguntar al episcopado y sin consultar a nadie previamente. Se trata de documentos de la curia que subrayan la pretensión de estar en posesión de la verdad, el monopolio sobre la verdad de la Iglesia Católica. En segundo lugar, tenemos toda la desafortunada normativa relacionada con la moral sexual que se ha ido publicando. Esta es la línea. En tercer lugar, tenemos la política de elección de personas. De forma sistemática, para los puestos de obispo y otros cargos de la curia se eligen exclusivamente personas fieles a esa línea. He escrito un capítulo entero sobre los motivos por los que los obispos guardan silencio: porque ya han sido seleccionados, porque previamente se han comprometido, porque en la ordenación han de prestar juramento al Papa, porque no pueden hablar libremente. Por eso escuchamos de todos la misma opinión. Los obispos se encuentran en una situación de gran presión, por una parte la que les llega de arriba, por otra parte la de la comunidad creyente.
 
Pregunta: ¿Por lo tanto, Ud. dirige sus críticas también contra el monopolio de poder y el monopolio de la verdad del Papa?
Küng: Sí, exactamente.
 
Pregunta: ¿Esa sería la principal herida?
Küng: Me imagino que si hubiéramos tenido otro Papa en la línea de Juan XXIII, la institución de Pedro sería algo magnífico. Podría ser una institución de guía pastoral, que inspira, que une. El papado actual es una institución de dominio que divide. El Papa divide a la Iglesia. Esta es una tesis que no se toma suficientemente en serio. Según las últimas encuestas, el 80% de los católicos alemanes quieren reformas.
El 20% que no las quieren son, por desgracia, los que sí son tomados en serio. Algunos obispos sostienen que entre los católicos hay dos grupos. No es cierto, no se trata de dos grupos. La mayoría quiere reformas. Es tan sólo una minoría de personas, con presencia en los medios, las que están en contra de las reformas. Ellos no representan a la Iglesia que deseamos tener. Como pueblo de Dios queremos una Iglesia en la que nos sentamos incluidos todos, no queremos un pequeño grupo dominante que controle todo.
 
Pregunta: Hay algo que no entiendo bien. Si Ud. critica al Papa actual y lo compara con otros Papas más liberales, entonces no es un problema de la estructura de la Iglesia, sino de la personalidad del Papa.
Küng: También recae en la personalidad del Papa. Joseph Ratzinger procede de un entorno conservador. Yo también procedo de un entorno conservador. Esto no es ninguna vergüenza, incluso se podría tornar en una ventaja. Pero él ha interiorizado este entorno. El vivió principalmente en Alemania sin conocer bien el mundo. Después se trasladó a Roma donde ha vivido en un gueto artificial en el que no se percibe lo que sucede en el resto del mundo. Al leer algunas declaraciones suyas, como el decreto que publicó sobre las otras Iglesias siendo aún cardenal, uno se pregunta: ¿dónde vive este hombre realmente, en la luna? Ahora ha anunciado una campaña de evangelización nada convincente. ¿Cómo se quiere evangelizar al mundo con un catecismo que pesa literalmente 1 kg? ¿Pretende torturar a la gente? Además está la cuestión de la enseñanza de la Iglesia. El habla expresamente de la “enseñanza del Papa”.
Esto, por supuesto, no hay persona ilustrada que se lo tome en serio. ¿Quién va a admitir a estas alturas que una sola persona reclame para sí el poder legislativo, ejecutivo y judicial sobre una comunidad de más de mil millones de personas? En tercer lugar, se está dando un impulso problemático al tipo de religiosidad popular tradicional que se quiere promover. Se producen estas terribles escenas en la que un Papa besa la sangre de su predecesor en su relicario de plata. Pero, bueno ¿dónde estamos? Esto es oscurantismo medieval.
 
Pregunta: Aprecio que se indigna cuando habla del Papa actual.
Küng: No, no se trata del Papa actual.
 
Pregunta: En su libro le critica con dureza. Habla, por ejemplo, de boato y despilfarro, de estructuras autoritarias. ¿Se le podría reprochar: Küng habla con cierto resentimiento?
Küng: No. Creo que sigo teniendo la capacidad de poder hablar muy bien con el Papa personalmente. Seguimos manteniendo correspondencia y él sabe que mi preocupación es simplemente la Iglesia; pero que tengo una concepción diametralmente opuesta a la suya en lo que al camino a seguir se refiere. Me interesa resaltar que no hemos llegado a esta situación por el Papa Ratzinger, sino como evolución desde el s. XI. Aunque Joseph Ratzinger y su predecesor hayan hecho todo lo posible para volver a un paradigma medieval de la cristiandad.
 
Pregunta: Sr. Küng, ¿el sistema romano no se asienta en el Nuevo Testamento y en la Historia de la Iglesia?
Küng: No. La misma palabra “jerarquía” no la encontrará en el Nuevo Testamento. Sí que aparece seis veces la palabra “diaconia” con la famosa frase: “el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos”. En esa misma línea tenemos también la escena del lavamiento de pies. Pero el Papa quiere ser señor entre los señores. Aparece como un faraón moderno. Si observamos las ceremonias en San Pedro, una sola persona está en el centro, mientras los obispos se mantienen a distancia, como figurantes. Nadie tiene nada que decir, sólo hay uno que habla, sólo hay uno que lo decide todo. Esta no es una Iglesia de nuestro tiempo. Y no se corresponde en absoluto con el Nuevo Testamento ni con su época, donde reinaba la hermandad, donde las mujeres estaban presentes y donde había una comunidad carismática, como se ve en las comunidades paulinas.
Todo lo contrario de lo que se practica hoy en día. Hoy reina una estructura medieval que, en principio, sólo se encuentra en los países árabes. Nos recuerda al comunismo: se basa en el secretario de un partido único que decide todo. El resto ha sido elegido en función de su lealtad a la línea papal. Lo mismo pasa con los obispos. Aunque, cada vez hay menos creyentes que aceptan este sistema autoritario. Ni en Arabia se acepta ya a los autócratas. Yo sostengo que en la Iglesia Católica los autócratas tampoco tienen ningún futuro.
 
Pregunta: Ha dicho que la Iglesia Católica no está a la altura de la época moderna. No obstante, se podría objetar que esa es precisamente su ventaja. ¿En qué piensa Ud. que debería transformarse? ¿En una empresa moderna acorde a los tiempos? En ese caso, no ofrecería ninguna alternativa.
Küng: No es que yo sea un partidario absoluto de la modernización. La Iglesia debería, en primer lugar, volver a sus orígenes. Se trata de ver si todavía podemos apelar a Jesús de Nazaret o no. En mi libro describo una escena: es impensable que Jesús de Nazaret apareciera en una ceremonia del Papa, no tendría sitio. Es simplemente una manifestación de poder pomposa e imperial, donde todos aplauden y los señores de este mundo participan para ser vistos y recoger votos. Esa imagen no tiene nada que ver con la Iglesia que Jesús quería, es decir no tiene nada que ver con la comunidad de discípulos de Jesús.
No se trata de modernizar a cualquier precio. En determinadas circunstancias, precisamente habrá que ofrecer resistencia a la Modernidad, justamente en los aspectos en los que es inhumana. He escrito suficientes libros críticos con la Modernidad, por ejemplo: “Anständige Wirtchaften” (Una Economía Honrada), que trata sobre la falta de moral de la economía. Lo que no puede ser es que adoptemos como solución la Edad Media, cuando lo que deberíamos es dar el paso de la Modernidad a la Posmodernidad.
 
Pregunta: Hans Küng apela a Jesús, el Papa apela a Jesús. ¿Qué puede hacer un laico ante estos dos intentos de legitimación?
Küng: Debería leer la Biblia, así se daría cuenta de donde está Jesús. Cuando Ratzinger en calidad de teólogo, también como Papa, escribe sobre Jesús -aunque realmente no debería escribir libros sino dirigir la Iglesia- lo hace sobre el Cristo dogmático que camina sobre la tierra. No habla de que Jesús contradecía a las instituciones religiosas de su tiempo, de que al final fue asesinado por los que se consideraban ortodoxos. Todo lo contrario, habla siempre del Cristo de los dogmas, de la Iglesia y de la administración.
 
Pregunta: Volvamos a los obispos. Ha mencionado que son todos muy fieles a la línea papal, y que se trata, de hecho, de un grupo hermético y estanco. ¿Cómo se ha llegado a esto?
Küng: Es como si el Papa pudiera nombrar él sólo a todos los obispos. Sobre todo se comprometen con su línea. Sucede literalmente como en el partido comunista, donde nadie tiene nada que decir salvo el jefe de Moscú. Por eso dicen todos lo mismo. Si hablas individualmente con los obispos, te dicen: “Tiene Ud. razón, por supuesto, pero…”
Si tan solo hubiera un obispo en la República Federal Alemana que, por fin, dijera cómo está la situación, que así no se puede seguir, que se han de abordar reformas, se le echarían encima Roma y el Vaticano, que intervendrían a través del nuncio, etc. También tendría al resto de los obispos enfrente, en especial a la facción de Meissner, que intenta ejercer el terror sicológico en la Conferencia Episcopal y, naturalmente, a toda la curia romana. Tendría en contra a todo ese pequeño grupo de conservadores y sus agencias de prensa, las que difunden continuamente noticias. Tendría que ser muy fuerte. Aunque contaría, al menos, con el apoyo del pueblo.
 
Pregunta: En el centro de su crítica está el sistema romano. Esta cuestión ya la hemos abordado. En la conversación previa a la entrevista ha comentado que preferiría no hablar de los casos de abuso sexual. No obstante, lo menciono porque hay un punto que deberíamos aclarar: ¿estos casos de abuso sexual son, desde su punto de vista, parte de un problema estructural? En su crítica al papado, habla Ud. precisamente de problemas estructurales.
Küng: Por supuesto. Siempre ha habido una animadversión hacia la sexualidad, no sólo en la Iglesia, también en la Antigüedad. Pero tenemos el problema del celibato del clero cuyo origen se remonta a las normas impuestas por los Papas del s. XI. No quiero decir, en absoluto, que el celibato desemboque necesariamente en la homosexualidad o en el abuso sexual.
En absoluto. Pero cuando decenas de miles de curas han de reprimir su sexualidad y, por muy buenos párrocos que sean, no pueden tener esposa ni familia, entonces tenemos un problema estructural. Estas condiciones hay que cambiarlas definitivamente. Aunque parece que es un tema sobre el que no se debe debatir. El Obispo de Rottenburg da una conferencia fabulosa sobre el Espíritu Santo, al que hay que abrirse, y se manifiesta a favor del diálogo; pero, al día siguiente, leo en la prensa -para gran decepción de muchos dentro y fuera de la diócesis- que el mismo obispo, que habla tan maravillosamente, ha suspendido una jornada sobre sexualidad en su propia academia. ¿Qué nos queda?
 
Pregunta: Esa jornada estaba prevista para finales de junio y el tema era la moral sexual actual.
Küng: Sí, y en lugar de asistir y defender sus ideas en las que está tan bien formado, escurre el bulto. Desautoriza a la directora de la academia y a todos los que quieren asistir. De esa forma deja claro que el diálogo del que habla no es más que una frase vacía.
 
Pregunta: ¿Cómo piensa que está actuando la Iglesia Católica con relación a los casos de abuso sexual?
Küng: Se sigue sin adoptar una postura clara, por ejemplo, sobre si los agresores deberán responder ante un tribunal civil o cómo se va a proceder, tal y como se deduce de las últimas noticias que llegan de Roma y de Estados Unidos. En Alemania dicen que ya se han disculpado y se da el caso por cerrado. Al mismo tiempo, ningún obispo quiere hablar de que sean cuestiones estructurales, ni de que hay que abordar de una vez por todas temas como el celibato de los hombres o la ordenación de mujeres. Pero, ¿por qué no?. Lo que se esconde detrás de ello, desde mi perspectiva, es simple y llana cobardía, lo contrario de esa franqueza apostólica que cabría esperar y de la que se habla en la Biblia, al igual que los apóstoles hablaban con libertad. Los obispos actuales callan. Y, si hay ocasión de ejercer su poder, lo ejercen.
Es una vergüenza que se abuchee al presidente de la Conferencia Episcopal Alemana en el Día de la Iglesia. ¿Por qué? Porque él de forma arbitraria ha tomado la palabra con el fin de criticar el Memorando de los teólogos. Cuando el Memorando de los teólogos -firmado ya por 300- está redactado en términos exquisitos. Así no se puede seguir.
 
Pregunta: Hasta aquí el diagnóstico de la crisis. En este contexto recurre Ud. continuamente a la metáfora de la enfermedad, pasemos ahora a las propuestas para la terapia. Ud. tiene una imagen concreta de la reforma de la Iglesia. De nuestra conversación deduzco que la reforma que el Sr. Küng tiene en mente pasa por eliminar totalmente la institución de la Iglesia.
Küng: No, qué va, todo lo contrario. Me gustaría que reconstruyéramos la institución de la Iglesia desde abajo, por supuesto, con base en el Nuevo Testamento y en el humanitarismo.
 
Pregunta: Entonces, ¿hay que deshacerse totalmente de las estructuras actuales o no?
Küng: Hay que abolir, por supuesto, el absolutismo del Papa. Aunque se puede mantener y apoyar perfectamente una institución que dirija la pastoral, presidida por un obispo en Roma, siempre que sea en la dirección del evangelio. Podría tener incluso una función ecuménica. Lo que critico es que una única persona quiera decidirlo todo y, por ejemplo, que destituya a un obispo, como ha vuelto a hacer el Papa Ratziger, por primera vez desde el Concilio.
Tenemos el caso del obispo Morris de Australia. Se le destituyó porque dijo que no le quedaban curas y pedía la abolición del celibato y que se admitiera a mujeres al sacerdocio. Cuando se cesa a una persona de su cargo de esta forma sólo cabe concluir: esta no es la Iglesia de Jesucristo, esto es un sistema que exige una total identificación y ni siquiera a sus obispos les permite la menor divergencia.
 
Pregunta: No obstante, la institución del papado ¿le parecería aceptable si el Papa fuera más liberal, más abierto? ¿O diría que esta función del papado ya no está en consonancia con los tiempos que corren?
Küng: No. Siempre he estado a favor del equilibrio, del check and balance. Es bueno que haya una comunidad, también es bueno que haya algunas autoridades. Un hombre como Juan XXIII tuvo un efecto maravilloso en la Iglesia. Hizo más en cinco años que Wojtyla con sus docenas de viajes. Cambió toda la situación. Fue una gran oportunidad. No obstante, Sr. Casparry, he de confesarle que hoy tengo más confianza en las parroquias y no le quiero privar de una buena noticia que he recibido. Dos parroquias de Bruchsal, las comunidades romano-católicas de St. Peter y la comunidad parroquial de Paul Gerhardt, evangélica, escriben: “Damos por terminada la división que durante casi 500 años ha vivido la cristiandad en nuestra zona”.
Y añaden -espero que se publique pronto-: “Reconocemos que en todas las parroquias firmantes se vive igualmente como seguidores de Cristo y como comunidades de Jesucristo. Reconocemos que en nuestras parroquias Jesucristo nos invita a la mesa del Padre y sabemos que Él no excluye a nadie que quiera seguirle. Por la presente, manifestamos expresamente nuestra recíproca hospitalidad”. Espero que haya muchas parroquias en Alemania que hagan lo mismo. Si los de arriba no quieren, a nivel parroquial podemos dar por superada y finalizada la escisión.
 
Pregunta: ¿Cómo se imagina Ud. esa Iglesia construida desde abajo? ¿Cuáles serían sus fundamentos institucionales? ¿No habría un riesgo de caos, de que la Iglesia se dividiera aún más en múltiples direcciones?
Küng: Lo que acaba de oír de Bruchsal es precisamente lo contrario a una escisión. Acerca a las parroquias. Y en la época del Concilio disfrutamos de gran unidad en la Iglesia. La división actual viene de arriba porque se ha intentado invalidar el Concilio, porque algunos están convencidos de que hay que volver a introducir la misa en latín. Ante estos hechos hay que protestar. Se puede ofrecer resistencia como en el caso de las monaguillas.
Los creyentes dijeron simplemente: queremos que haya monaguillas y listo. Ahora, los de arriba intentan establecer que, al menos en las misas en latín, no haya mujeres. Necesitamos que haya una resistencia activa, de lo contrario la Iglesia se va a pique. Estamos en una situación desesperada, hemos perdido prácticamente a toda la generación joven. Esta es la diferencia con respecto a los países árabes donde cientos de miles salen a la calle. ¿Hay hoy 100.000 que salgan a la calle a pedir reformas en la Iglesia Católica? Continuamente me encuentro con padres que me dicen: “Sabe Ud. me da tanta pena que, siendo católicos convencidos, después de haber tenido siempre un buen ambiente familiar en casa, no consigamos que nuestros hijos participen en la Iglesia.”
 
Pregunta: Ha hablado de desobediencia civil. ¿Puede concretar? ¿Qué hacen los curas en las parroquias?
Küng: Los párrocos, en su mayoría, practican una desobediencia discreta. Si un padre evangélico se acerca a recibir la comunión, no le preguntan si es evangélico, tal y como se ha llegado a hacer en las jornadas de jóvenes de Colonia. Tampoco anuncian, tal y como se les vuelve a exigir, que de conformidad con el Papa, sólo determinadas personas puedan participar en la eucaristía. Los párrocos, los buenos párrocos, prescinden de esas normas y se las arreglan bastante bien. Aunque yo apoyaría que hubiera más párrocos como los de Bruchsal que sacaran a la luz su resistencia, de forma que la gente se dé cuenta de que avanzamos.
 
Pregunta: ¿Es capaz la Iglesia Católica de iniciar ella misma la reforma desde dentro?
Küng: Bueno, conozco el sistema desde dentro y lucho por que se produzcan las reformas. Sé que tengo millones de personas de mi parte. En este sentido es cuestión de tiempo. Simplemente no podemos avanzar basándonos en un señor absoluto que prescribe lo que hay que hacer en el dormitorio (palabra clave: la píldora…) y que establece todas las normas desde su limitado campo de visión. Creo que la política papal ha demostrado ya ser un fiasco y no nos debería corromper más. La única pregunta que también se hizo el partido de la Unión Soviética, el partido comunista, es ésta: ¿hay algún Gorbachov que nos pueda sacar de este tugurio?
 
Pregunta: ¿Quiere decir eso que estaría a favor a de algo así como una Perestroika en la Iglesia? Eso requiere una personalidad muy carismática.
Küng: Reclamo una Glasnot y una Perestroika, especialmente para las finanzas de la Iglesia. Me gustaría saber cómo se pagan las cosas realmente en Roma, quién parte el bacalao.
 
Pregunta: Ese sería otro tema. La Perestroika sería para Ud…
Küng: … la independencia, sí
 
Pregunta: Veremos si sus ideas y su visión de la Perestroika caen en suelo fértil y qué pasa en los próximos 20 años dentro de la iglesia católica. Una vez leído su libro, me inclinaría por un cierto escepticismo y pesimismo. No obstante, se encuentra entre las cosas buenas, pienso.
Küng: Sólo puedo apelar y esperar que haya suficiente gente que se ponga en pie y, por fin, se rebele.
Un abrazo a todos,
Joaquín Peón Escalante