Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.
Johann Wolfgang Goethe

miércoles, 9 de marzo de 2011

Reflexión de Miércoles de ceniza - Ismael Bárcenas

Somos polvo de estrellas.
Ernesto Cardenal
Polvo eres…

Esta semana inicia la cuaresma, tiempo en que cual se nos invita a la meditación. Uno de los símbolos que utilizamos es la imposición de la ceniza, que al aplicarla, va acompañada de la frase: “conviértete y cree en el Evangelio”. Comparto una reflexión al respecto.

Hace cien años, mejor, hace mil años, la materia que compone mi actual cuerpo, ya existía. Los átomos que forman mis manos -hace mil años-, ya andaban en alguna parte de este mundo. De igual modo, dentro de cien o mil años, las partículas que mi cuerpo utilizó, utiliza y utilizará seguirán deambulando por este mundo. Fui polvo y, en un futuro –que espero no sea tan próximo- lo volveré a ser. Mientras tanto, estoy respirando.

Creo que una manera de conducir las reflexiones de la cuaresma pueden ir en esta línea: El Dios de Jesús es el Dios de la vida plena. Me ha dado la libertad, la inteligencia y la capacidad de amar. Me ha equipado con lo necesario para que sea consciente de que realmente puedo construir mi vida. Creo que esto puede ayudarnos a profundizar en ese signo, el del polvo. No seré eterno en este planeta, bueno, si acaso mis partículas, pero yo solamente cuento con algo de tiempo aire como pasajero de esta nave que llamamos La Tierra. Actualmente estoy vivo y el Dios de la vida me invita a que construya la plenitud. Creo que la invitación es a que reconstruya y transforme mi existencia, de tal manera que mi vida tenga más sentido. Al mismo tiempo, se me convoca a que me incorpore en la transformación del mundo. Dios nos invita a que construyamos el Reino, es decir, que nos comprometamos para que este mundo sea un lugar cada vez más humano, más fraterno y más justo.

La tarea no es fácil, pero eso sí, explorar estos senderos claro que transforman nuestra existencia. No todo da lo mismo, a veces vale la pena preguntarse la cuestión si realmente llevo mi vida a dónde quiero ir. Hay que confrontarnos y hacer ajustes, pues se nos invita a La Vida Plena. Esta fue la Buena Noticia que experimentó hace casi dos mil años un grupo de personas cuando conocieron a Jesús. Su vida se transformó, o como también se dice, se convirtieron. Para nosotros, en la actualidad, aceptar el reto de la reconstrucción de nuestras vidas (confrontándonos, replanteándonos, reajustando...) realmente puede ayudarnos a decir cada mañana ese estribillo de la canción “al lado del camino” de Fito Páez: “me gusta abrir los ojos y estar vivo”. La vida sabe diferente cuando captamos que no somos eternos, que vale la pena gastar la vida en cosas que nos hacen mejores seres humanos, cuando tratamos de ser una bendición para los demás -agradeciendo así a tanta gente que ha sido una bendición en lo personal-, cuando tratamos de reconstruir este mundo, cuando tratamos de sintonizarnos a las frecuencias de la solidaridad y la esperanza.

Hay mucho que reflexionar, mucho que replantear y mucho que hacer. Volveremos a ser polvo, pero ahorita, tenemos la vida. Transformémosla, de tal manera que la vivamos contentos con lo que somos y hacemos, orientándonos y transitando esos caminos que dan ese gusto y ese grato sabor de boca, como le llamamos a la felicidad.

... serán ceniza mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Francisco de Quevedo

Ismael Bárcenas Orozco, SJ.
Blog: http://elmayito.blogspot.com/2011/03/polvo-eres.html?spref=tw
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