Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.
Johann Wolfgang Goethe

lunes, 29 de noviembre de 2010

"Me identifico con la teología de Andrés Torres Queiruga"

Francesco Marini, ex superior general de los Javerianos:

"Me identifico con la teología de Andrés Torres Queiruga" :: Mundo :: Religión Digital

oy un misionero Javeriano que está trabajando en Yakarta (Indonesia) desde donde ahora escribo. Después de mi Ordenación Sacerdotal he enseñado Teología en el Seminario Mayor de los Javerianos en Parma (Italia), durante 8 años. Después de 7 años de labor en Indonesia, he sido llamado a Roma donde he servido como Consejero (6 años) y después Superior General (durante 12 años). Y ahora son ya 7 años los que tengo la alegría de estar trabajando de nuevo en Indonesia.

He descubierto por casualidad la teología de Andrés Torres Queiruga leyendo un artículo suyo en "Selecciones de Teología" en el 2002. El original estaba, parecía, traducido del portugués y así pedí al P. Adolfo Zon SX que había trabajado en Brasil y se encontraba conmigo en la misma comunidad, si por acaso conocía a un Autor Brasileño con el nombre de Torres Queiruga. "Mas ¡qué dices! - me ha contestado. ¡Es gallego, de mi tierra!" Y comprendí mi error: había confundido el gallego con el portugués.

Con la maravilla de esta equivocación he tenido mi primer encuentro con la teología de Torres Queiruga. Y después, he seguido leyendo todas sus obras y los artículos que iban apareciendo. He visto que expresaban muy bien mi visión y la profundizaban, la desarrollaban, le daban forma clara y documentada...La mejor descripción de mi relación intelectual (y de mistad) con Andrés Torres Queiruga la ha hecho él mismo escribiendo sobre la teología de Schillebeeckx:

"Hay autores que se leen, estudian y critican para aprender de ellos y citarlos en temas concretos. Hay otros, que sin excluir esto, los llevamos dentro, incorporados. Autores que ya no se citan demasiado, porque en realidad ya forman parte de nuestro pensamiento" (Selecciones de Teología, n. 196, p. 280).

Eso se atina muy exactamente a mí. Por eso, lo que quiero hacer ahora, no es presentar algún aspecto de su teología o discutir algún problema, sino sencillamente, dar un testimonio muy sencillo de cómo yo veo su visión teológica. (Por eso, me permito escribir sin referencias y citas de sus escritos, también por que no tengo ahora aquí toda la documentación que sería necesaria)

Me parece que su teología tiene un punto de partida muy claro, que él mismo ha explicado y que es al mismo tiempo el criterio fundamental de lectura e interpretación de todos los otros aspectos de la fe, es decir, la paternidad de Dios, así como la revela Jesús en el Evangelio.

Por cierto, todos los teólogos cristianos están de acuerdo en la afirmación de la paternidad de Dios, pero no todos son así coherentes y consecuentes en leer todas las otras verdades a la luz de esta. Para muchos, esa paternidad es una de las cualificaciones de Dios...

Otro principio fundamental de Andrés Torres Queiruga es el de la autonomía de lo creado. Una comprensión más exacta de la creación, una aceptación cordial de las exigencias críticas que salen ya desde el tiempo de la Ilustración, una sensibilidad abierta a las voces de la modernidad, sea por las preguntas de los creyentes sea también por las críticas de los no creyentes... han hecho que Andrés Torres Queiruga tomara con seriedad este principio de la autonomía.

Dios está siempre creando, y no hace falta que intervenga de vez en cuando, con acciones puntuales y correctivas, en la trama de la causalidad mundana. Él actúa en y a través de las causas mundanas y nunca substituyéndose a ellas.

La combinación de estos dos principios me parece que explica toda su teología. Dios está máximamente íntimo a cada criatura, pero máximamente respetuoso de su naturaleza y, en el caso del hombre, de su libertad; Él no interfiere para resolver los problemas del hombre, pero siempre está a su lado, empujándole para superarlos, iluminándolo y fortaleciéndolo con Su amor. Él es la fuente de esa autonomía y libertad y nunca está en competición con el hombre.

Cuanto más grande es la apertura a la acción de Dios, más grande es la dependencia de Él y más grande la autonomía y libertad humana. Así que Dios es presencia, pero no invasión; es respeto, pero no distancia.

El Dios de Jesús no se busca a sí mismo, sino que está volcado completamente hacia la creatura. Él no crea para sí mismo, sino por el bien de la creatura: la creación es acto de amor, de efusión de una bondad que quiere sólo ser comunicada. ¡Él es el único que todo lo hace gratis!

Y no es ambiguo, es decir fuente de bien y amenaza de mal, fuerza libertadora y poder de muerte... Es cómo el sol que no puede sino iluminar y calentar: Es positividad pura. "En Él no hay sombra" comenta Juan (1Juan 1,5).

Así, todo es divino, pero orientado al pleno desarrollo y cumplimiento de lo humano. En eso se manifiesta su verdadero Ser que es El Amar.

Además de estos dos principios, me parece que Andrés Torres Queiruga tiene algunas características en su escribir, que lo hacen único en el panorama de la teología actual. Me parece que son estas:

1.Una clara conciencia de la complejidad de las cuestiones. Cual que sea su posición, nunca esa es tomada con superficialidad, sino con la precaución que viene desde la conciencia de la complejidad de los problemas. Y su conocimiento es proporcional a esa conciencia. Su bibliografía y documentación son impresionantes. Y no están hechas de citas o autores que no conoce, sino que son bien examinados y presentados con honestidad, sobre todo cuando Andrés no los sigue en su opinión.

2.Andrés Torres Queiruga tiene una visión comprehensiva de esta complejidad, como si tuviera una mirada desde lo alto: ancha y clara. Y no estática. Así que él puede examinar el punto de partida de una problemática, cómo se ha desarrollado la discusión y cómo se ha llegado a las posiciones actuales. El cuadro así, complejo y completo está dibujado ante los ojos del lector.

3.Impresiona también, a partir de ese cuadro, cómo Andrés Torres Queiruga proceda con un camino que es al mismo tiempo, progresivo, riguroso, calmo y seguro. Estamos conducidos, un paso después del otro, la mano en la mano, hacia la conclusión del proceso. Al final, casi uno no se da cuenta del camino hecho: tan natural ha sido ese proceso.

4.Y, siempre con una gran claridad. El pensamiento está expresado con palabras exactas y no difíciles, períodos densos pero no tortuosos... De veras es como él dice de Sócrates que no inventa su verdad sino que, como une buena partera, ayuda a cada uno a descubrirla y traerla desde si mismo.

Estoy convencido de que Andrés Torres Queiruga es uno de los más grandes teólogos de habla española y de nuestro tiempo, y si ahora él tiene un seguimiento que parece tan sólo discreto, es porque está trazando las líneas de la teología del futuro.